Entre el optimismo de Trump y la cautela de Irán, estas son las claves del acuerdo que busca abrir el estrecho de Ormuz.
Pakistán anunció el “texto definitivo” del pacto pese a las divergencias con Washington.
A través de un comunicado oficial emitido en plena jornada inaugural de la Copa del Mundo 2026, Trump aseguró que las defensas iraníes fueron severamente comprometidas.
La escalada bélica, que ya involucra frentes en Líbano y Yemen, pone en jaque la frágil tregua y fuerza la intervención directa de Donald Trump.
Cien días de guerra, nuevos ataques y la certeza de que la paz está más lejos que antes. Líbano es un polvorín.
El presidente estadounidense “tiene los medios para parar en su impulso a Netanyahu”.
La relación entre los históricos aliados está cada vez más deteriorada. Israel se niega a desescalar el conflicto en el Líbano, mientras Estados Unidos negocia un alto el fuego con Irán.
No hay tregua para el sur del Líbano.
Los israelíes detendrán, a su vez, su ofensiva en Beirut.
El país islámico dijo que no cree “ni en las palabras ni en las promesas” de Washington en las negociaciones. Trump presiona.
El primer ministro israelí dice que ampliará el control sobre la Franja para presionar a Hamas.
El presidente de EEUU afirmó que el diálogo con Teherán evoluciona de manera “constructiva”, aunque mantendrá el bloqueo marítimo hasta la firma de un pacto definitivo.
Ambos países avanzan en un memorando de entendimiento que incluiría la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y futuras negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Los primeros tripulantes de la delegación humanitaria para Gaza llegaron a Turquía.
Esperan la visita del mediador pakistaní.
Causó indignación un video que muestra a tripulantes de la flotilla Sumud, detenidos en condiciones humillantes.
Según diarios israelíes, se reactivan planes de guerra y cobra fuerza el fantasma de un conflicto bélico total, ante el fracaso de la negociación.