Resumen para apurados
- El presidente de EE.UU. Donald Trump dio hoy un ultimátum de siete días a Irán para negociar, bajo la amenaza de destruir toda su red de energía por incumplir acuerdos previos.
- La advertencia ocurre tras cuatro días de ataques aéreos de EE.UU. y el restablecimiento del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz para asfixiar la economía del país persa.
- Esta escala de tensión amenaza con desatar una crisis energética global y un conflicto militar sin precedentes en Medio Oriente si Teherán rechaza volver a dialogar.
En una escalada de tensión sin precedentes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que lanzará una ofensiva total contra los activos estratégicos de Irán si Teherán no regresa de inmediato a la mesa de negociaciones.
Durante una entrevista exclusiva con la cadena "Fox News", el mandatario aseguró que las fuerzas estadounidenses están preparadas para atacar "una noche tras otra" hasta que el régimen iraní acceda a un nuevo acuerdo.
El ultimátum: centrales eléctricas y puentes en la mira
Trump fue contundente al establecer un plazo de siete días antes de elevar el nivel de destrucción. Según el mandatario, aunque hasta ahora Estados Unidos ha sido "cuidadoso con la población civil", la próxima semana marcará un punto de inflexión si no hay avances diplomáticos. "La situación se volverá realmente grave para ellos, porque les tocará el turno a las centrales eléctricas y a los puentes. Vamos a dejar fuera de servicio toda su red eléctrica", remarcó.
El presidente justificó esta posible ofensiva al alegar que Irán incumplió sistemáticamente los términos de los diálogos previos. "Quieren llegar a un acuerdo, pero cada vez que lo hacen, lo incumplen", afirmó Trump, al acusar además a las autoridades de Teherán de mentir sobre sus contactos con Washington y sobre el desarrollo de su programa nuclear.
Escalada militar y el regreso del bloqueo naval
Las amenazas de Trump no son solo retóricas. Sus declaraciones coinciden con el cuarto día consecutivo de ataques aéreos estadounidenses sobre objetivos iraníes, una ofensiva que, según la Casa Blanca, ya ha reducido significativamente la capacidad militar de la república islámica. A este escenario se suma el restablecimiento de un bloqueo naval estricto sobre los puertos iraníes, una medida que busca asfixiar la economía del país persa.
El mandatario hizo especial hincapié en el control del Estrecho de Ormuz, un corredor vital para el suministro energético global. "El estrecho está abierto, pero no para Irán", advirtió Trump. Esta estrategia de presión máxima ya fue utilizada en abril pasado, lo que logró que las exportaciones de petróleo iraní cayeran a cero, un factor que, según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), fue decisivo para forzar la firma del memorándum de entendimiento el mes pasado. Sin embargo, aquel pacto parece haber quedado reducido a papel mojado tras la reanudación de las hostilidades.
Diplomacia en crisis y la resistencia de Teherán
A pesar de la presión militar y económica, el panorama diplomático sigue siendo sombrío. Trump reveló que sus representantes estuvieron en contacto con funcionarios iraníes apenas una hora antes de su entrevista, pero los resultados parecen haber sido nulos. "Todo lo que dice Irán es mentira. Nunca había visto algo así", expresó el presidente con visible frustración.













