Resumen para apurados
- La UIA recibirá al ministro Luis Caputo el 3 de noviembre en Parque Norte para abrir su conferencia anual y exigir una aceleración en la baja de impuestos al sector fabril.
- El encuentro se da tras un año de tensiones y en medio de una caída fabril del 3% interanual en agosto, con quejas por tasas municipales y presión de Ingresos Brutos.
- La cumbre buscará distender la relación con el Gobierno, acordar políticas de inversión a largo plazo e integrar a las pymes en grandes proyectos como el RIGI.
La Unión Industrial Argentina (UIA) volverá a reunir a referentes del sector empresario y funcionarios nacionales y provinciales en su principal encuentro del año, con un reclamo central: acelerar la reducción de la carga impositiva que pesa sobre la producción. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó su presencia en la apertura de la 32ª Conferencia Industrial, prevista para el próximo 3 de noviembre en el Golden Center de Parque Norte.
La participación del funcionario representa una señal de distensión en la relación entre el Gobierno y los industriales, que durante 2026 atravesó períodos de distanciamiento. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, estará a cargo del cierre de la jornada, que también contará con paneles de gobernadores y un diagnóstico sobre la situación macroeconómica a cargo del economista Esteban Domecq.
Silvio Zurzolo, tesorero de la UIA y presidente de la conferencia, adelantó que el encuentro buscará plantear propuestas para mejorar la competitividad de las empresas argentinas. Dijo que es necesario avanzar con mayor rapidez en la reducción de impuestos, aunque reconoció que el proceso será gradual.
“Me gustaría que la rebaja se hiciera de forma más rápida. Claramente no es lo que va a suceder. Lo importante es empezar a hacerlo”, afirmó.
La presión fiscal, en el centro del reclamo industrial
Zurzolo advirtió que la carga tributaria nacional, provincial y municipal continúa siendo uno de los principales obstáculos para la producción. Según explicó, la UIA cuenta con un informe que documenta el peso de los impuestos sobre la actividad económica y considera urgente avanzar con medidas que permitan aliviar los costos empresarios.
El dirigente mencionó, entre las alternativas, la reducción de Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires y cuestionó la creación de nuevas tasas municipales. No obstante, aclaró que existen diferencias entre los distritos y que no corresponde evaluar de la misma manera a todas las administraciones locales.
“Estamos convencidos de que tenemos que aliviar esa mochila argentina que hace que la producción no sea como queremos”, señaló.
Además de la cuestión impositiva, el titular de la conferencia planteó la necesidad de alcanzar acuerdos entre empresarios, trabajadores y el Gobierno para establecer políticas de Estado que trasciendan las distintas gestiones. El objetivo, sostuvo, es generar previsibilidad para las inversiones y reducir la incertidumbre que enfrentan las empresas al planificar sus proyectos.
RIGI y proveedores locales: el desafío de las pymes
Otro de los ejes del encuentro será la participación de las pequeñas y medianas empresas en las cadenas de valor vinculadas con los grandes proyectos de inversión, entre ellos los que se desarrollan bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según Zurzolo, la incorporación de proveedores nacionales representa una oportunidad para ampliar la actividad industrial y aprovechar las capacidades productivas del país. “Deberíamos entender que la pyme argentina tiene que ser parte de esta cadena de valor y que tenemos que darle la oportunidad de participar”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que las empresas locales cuentan con talento para competir con firmas de otros países, siempre que tengan condiciones que les permitan desarrollarse.
Inteligencia artificial: la capacitación como clave
La incorporación de nuevas tecnologías y el impacto de la inteligencia artificial en los procesos productivos también ocuparán un lugar destacado en la conferencia. Zurzolo consideró que estas herramientas pueden reemplazar tareas específicas, pero advirtió que su implementación no elimina la necesidad de contar con trabajadores capacitados.
El dirigente resaltó que el desafío consiste en preparar a los recursos humanos para operar, configurar y mantener los nuevos sistemas, además de tomar decisiones en entornos cada vez más automatizados.
Como ejemplo, recordó la historia de la película "Charlie y la fábrica de chocolate", en la que un trabajador pierde su puesto cuando un robot comienza a realizar manualmente una tarea que antes estaba a su cargo. Con el tiempo, sin embargo, la empresa vuelve a necesitarlo para reparar el equipo y configurar la línea de producción.
A partir de esa referencia, Zurzolo sostuvo que la automatización puede desplazar determinadas funciones, pero también genera nuevas necesidades laborales. El problema, advirtió, aparece cuando los trabajadores no cuentan con la formación necesaria para asumir esas nuevas responsabilidades.
Por eso, destacó la importancia de la educación y de la denominada formación situada, orientada a las necesidades concretas de cada ámbito productivo. “La tecnología puede reemplazar tareas, pero siempre es el ser humano el que tiene las últimas decisiones”, afirmó. También consideró que la capacidad de formular las preguntas adecuadas y aprovechar la experiencia acumulada de los trabajadores será determinante para incorporar estas herramientas.















