Resumen para apurados
- En el juicio por el femicidio de Érika Álvarez, el acusado Felipe Sosa confesó haber arrojado el cuerpo sin ayuda para desvincular a los otros imputados.
- Durante una declaración espontánea, Sosa pidió disculpas a los otros acusados y afirmó haber actuado en soledad al descartar los restos de la víctima.
- Esta confesión individual podría alterar la situación procesal de los demás implicados, redefiniendo las acusaciones y las penas en las próximas audiencias.
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