No sabía de tasas ni de intereses, pero con apenas un clic obtuvo un crédito: así comenzó la odisea de una joven tucumana para cancelar sus deudas

Una billetera virtual le envió a Josefina una notificación justo cuando necesitaba el dinero y obtenerlo fue rapidísimo. Otros testimonios coinciden en la facilidad de obtener una deuda y en lo complicado que se vuelve cancelaras a tiempo.

PRÉSTAMOS. Las billeteras virtuales ofrecen créditos que pueden solicitarse en pocos minutos.
PRÉSTAMOS. Las billeteras virtuales ofrecen créditos que pueden solicitarse en pocos minutos. / ARCHIVO LA GACETA
Por María José Monteros 11 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • Josefina, una joven tucumana, afronta graves deudas tras sacar un crédito inmediato en una billetera virtual sin conocer las tasas de interés aplicadas.
  • La solicitud se completó en pocos clics tras recibir una notificación. Diversos testimonios advierten sobre la facilidad para endeudarse y la dificultad para pagar.
  • El caso evidencia los riesgos de la falta de educación financiera frente al avance de las fintech, impulsando el debate sobre la regulación de créditos digitales.
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A Josefina Villagra se le había roto el celular y debía solucionarlo rápido. Tiene 22 años, llegó de Leales a la capital para estudiar Nutrición y combina la facultad con un trabajo en una estética. Entre alquiler, estudios y gastos cotidianos, esa urgencia apareció en un momento en el que no le alcanzaba el dinero para costear el arreglo.

Sus padres le habían transferido el monto para solucionar el problema técnico, pero cuando llegó al local decidió hacerle un servicio completo y comprar algunos accesorios. Debía pagar más y en su celular encontró la solución: una billetera virtual le había notificado que podía solicitar un préstamo y pidió $100.000.

“Como era una urgencia y no quería molestar a mis papás, lo pedí”, cuenta. Lo que más recuerda fue la velocidad: simuló las cuotas y con un clic obtuvo dinero. Eligió devolverlo en dos pagos y sabía que terminaría pagando aproximadamente $30.000 adicionales, pero no tenía idea de tasas ni de intereses.

PRÉSTAMOS DESDE EL CELULAR. Las billeteras virtuales ofrecen montos y planes de pago en pocos pasos. PRÉSTAMOS DESDE EL CELULAR. Las billeteras virtuales ofrecen montos y planes de pago en pocos pasos. / LA GACETA, MARIA JOSE MONTEROS

No volvió a pedir en esa aplicación, aunque después utilizó otra asociada a una empresa de telefonía y, en algunas ocasiones, recurrió a montos inferiores a $80.000 cuando no llegaba a cubrir determinados gastos. “Realmente es muy fácil. No te das cuenta y tenés todo en el celular”, resume.

Por qué es tan fácil pedir plata desde una app

La facilidad con la que las aplicaciones otorgan un crédito es una de las características que explican por qué estas opciones se volvieron una alternativa para muchos. Pablo Pero, economista y docente de la UNT, señala que las billeteras pueden prestarles dinero a usuarios que quizás tienen más dificultades para conseguir un crédito bancario. Algunas aplicaciones, además, conocen cómo compra y paga cada persona y pueden usar esa información para decidir si le prestan y cuánto.

Conseguir el dinero rápido tiene un costo. El experto explica que estos préstamos suelen tener tasas más altas que las bancarias porque también llegan a personas con mayores posibilidades de atrasarse. Y advierte que endeudarse es caro.

Un adelanto antes de cobrar

Francisco Ramírez trabaja en un call center y recurrió a una de las billeteras más populares en Argentina por otro motivo. Necesitaba $40.000 antes de recibir su sueldo y utilizó la deuda como un adelanto.

La intención era sencilla: pedir el dinero, cobrar y cancelar. Pero no pudo pagar a tiempo una de las deudas y los intereses empezaron a crecer. Dos meses después volvió a necesitar plata y esta vez recurrió a otra billetera virtual porque seguir pidiendo en la primera le resultaba demasiado caro.

ACCESO RÁPIDO. La posibilidad de pedir dinero desde una app aparece como una alternativa ante gastos imprevistos o faltantes de efectivo. ACCESO RÁPIDO. La posibilidad de pedir dinero desde una app aparece como una alternativa ante gastos imprevistos o faltantes de efectivo. / CAPTURA DE PANTALLA

“A mí me parece peligrosísimo”, advierte el economista, en referencia a cuando el crédito empieza a utilizarse para cubrir gastos que se repiten todos los meses. Lo explica con un ejemplo sencillo: si el sueldo alcanza hasta el día 27 y una persona pide plata para completar el mes, cuando vuelva a cobrar ya tendrá una cuota pendiente. Si sus ingresos siguen siendo los mismos, probablemente el mes siguiente el dinero alcance hasta el 26, después hasta el 25 y así sucesivamente.

Y no es una situación aislada. Según datos publicados por LA GACETA, casi cuatro de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años con créditos están en mora, es decir, tienen al menos una deuda que no pudieron pagar a tiempo. Entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, el porcentaje supera el 40%. En ese grupo, ocho de cada 10 deudas en mora corresponden a billeteras virtuales.

De un gasto puntual a cuatro deudas

Zaira Córdoba tiene 24 años y estudia en un terciario. Su primer préstamo desde una billetera no respondió a una emergencia ni a un gasto básico: lo tomó para afrontar un consumo de ocio.

Aquella primera experiencia abrió una alternativa a la que después volvió. Con el tiempo pidió otros cuatro créditos en distintas aplicaciones.

Siempre logró pagarlos, aunque no necesariamente según el cronograma original. Algunas veces podía cubrir la primera y segunda cuota, pero llegaba a la tercera o cuarta sin dinero suficiente. Entonces refinanciaba dentro de la aplicación: en lugar de pagar todo como estaba previsto, extendía la deuda y conseguía más tiempo para terminar de cancelarla.

Josefina, Francisco y Zaira llegaron al mismo lugar por caminos diferentes: una urgencia, un faltante antes del sueldo y un consumo puntual. Lo que los conectó fue la posibilidad de resolver una necesidad financiera en pocos minutos y desde el celular.

Qué pasa cuando el crédito deja de ser una solución

En 2024 dejaron de existir los préstamos que Anses podía otorgar utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Era una vía de financiamiento estatal que ya no está disponible y hoy quienes necesitan dinero deben buscar otras opciones, entre ellas bancos, tarjetas o aplicaciones.

En marzo de este año, diputados de Unión por la Patria presentaron un proyecto para crear un Programa Nacional de Alivio Financiero y Desendeudamiento Familiar. La propuesta busca que personas con deudas caras puedan reemplazarlas por otras con condiciones más accesibles. Por ahora, el proyecto continúa en el Congreso.

Mientras esas discusiones avanzan, para un joven que necesita plata la solución puede aparecer mucho antes: en una notificación dentro de una aplicación.

Pablo dice que la diferencia está en preguntarse para qué se necesita ese dinero y si realmente se podrá devolver. Una urgencia puntual no es lo mismo que necesitar un préstamo todos los meses porque el sueldo ya no alcanza. Y cuando una deuda se vuelve difícil de pagar, recomienda no sacar automáticamente otro crédito para taparla. En lugar de endeudarse de nuevo, sugiere refinanciar la deuda existente.

Efectos directos: los compromisos asumidos con las nuevas entidades financieras

Uno de los hallazgos del informe “Mapa de la deuda”, elaborado por  por el Centro de Estudios de la Ciudad (CEC) con el apoyo de la

Fundación Friedrich Ebert  es el de la “juventud endeudada”. Las personas menores de 35 años registran tasas de mora que superan el 25% y alcanzan picos de hasta el 50%, según el tipo de entidad acreedora. Como reflejo de la informalidad del mercado laboral que los expulsa del sistema bancario tradicional, el 36% de los deudores jóvenes concentra sus compromisos en Neobancos.

Tras la desregulación financiera iniciada a principios de 2024, estas plataformas y el sistema financiero en general subieron fuertemente las tasas de interés de los préstamos, llegando a cobrar hasta 100 puntos porcentuales más que la banca tradicional. A esto se suma el uso de algoritmos de microtargeting y de predicción del comportamiento para influenciar las decisiones de consumo de este sector vulnerable.

El “Mapa de la Deuda” se construyó utilizando información oficial de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), tomando como último dato disponible junio de 2026. Se analizó el universo de personas físicas residentes en el país, definiendo como “mora” a los atrasos superiores a los 90 días (situaciones 3, 4 y 5 del BCRA). El diagnóstico privado revela que la tasa de mora de la deuda de las personas físicas a nivel nacional alcanzó el 17,4% en junio. La mora es significativamente más alta en el AMBA, el sur de la Ciudad de Buenos Aires y provincias como La Rioja y San Juan.

Según las edades: la alta exposición de los jóvenes y la vulnerabilidad de los adultos mayores

La precarización y exclusión de los jóvenes (de hasta 25 años) es una de las mayores exposiciones frente a las necesidades financieras. Este grupo demográfico enfrenta una tasa de informalidad laboral que supera ampliamente el promedio provincial del 51,5%. Al no poseer un historial financiero formal ni recibo de sueldo, recurren de manera compulsiva a Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) y billeteras virtuales de alta tasa de interés (TNA promedio del 144% real) para financiar consumos diarios de subsistencia. El resultado es una mora “inelástica” y masiva, describió un reporte de Recupero Crediticio, by Ostengo. Otro fenómeno que se observa en ese diagnóstico es la consolidación de deuda de la edad productiva (46 a 65 años). En este segmento se concentran los asalariados formales del sector público (docentes, municipales, personal de salud) e industriales. Aunque su tasa de morosidad individual es sustancialmente menor debido a una mayor estabilidad de ingresos, el stock de deuda acumulado es significativamente más alto, exponiendo a los bancos a un riesgo severo en términos de volumen ante posibles despidos o pérdida de poder adquisitivo. Finalmente, se registra la asfixia de la clase pasiva (de más de 75 años). El sector de adultos mayores y jubilados se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad. El atraso nominal de las jubilaciones mínimas frente al aumento desmedido de las tarifas reguladas ha provocado un default silencioso pero estructural en este grupo, indica Recupero Crediticio.

Contrapunto: Ravier dice que se ayuda a los endeudados y la oposición impulsa una iniciativa

El vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó que el Gobierno ayuda a las familias endeudadas “con un plan de estabilización”, aseguró que el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger “tiene el respaldo” del presidente Javier Milei y sostuvo que el Ejecutivo “cumple la ley” utilizando el impuesto a los combustibles destinando parte de ese dinero a las rutas. En su habitual conferencia de prensa de los martes, Ravier dijo que en el tema del endeudamiento de las familias “la solución está en camino” porque “el Gobierno mantiene el equilibrio fiscal, que es el ancla para que baje la inflación y esa es la herramienta para solucionar el problema de las moras” crediticias. En tanto, el diputado Guillermo Michel cuestionó al Gobierno nacional por no avanzar con un proyecto presentado en enero para crear un programa de desendeudamiento destinado a familias afectadas por la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito. El parlamentario entrerriano impulsa un proyecto que plantea la creación de un Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas mediante una línea de crédito de la Anses destinada a trabajadores, jubilados, pensionados, beneficiarios de asignaciones, personal de casas particulares y monotributistas de las categorías A, B, C y D. La propuesta establece créditos de hasta $ 1.500.000, con un costo financiero total limitado a TAMAR más 10 puntos porcentuales y una cuota que no podrá superar el 30% del ingreso mensual neto del beneficiario.

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