Milei, Jaldo y las voces que incomodan al poder

Esta semana, la Iglesia se pronunció sobre cuestiones como la Inteligencia Artificial y los problemas sociales y económicos que aquejan a nuestro país. Las coincidencias entre Buenos Aires y Tucumán. La dignididad humana, amenazada por la dictadura de los algoritmos.

TEDEUM. Javier Milei, su hermana Karina y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, junto al arzobispo Jorge García Cuerva.
TEDEUM. Javier Milei, su hermana Karina y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, junto al arzobispo Jorge García Cuerva. PRESIDENCIA DE LA NACIÓN
José Názaro
Por José Názaro 29 Mayo 2026

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

Hay un número inquietante: se calcula que las principales compañías tecnológicas -que paradójicamente constituyen el objetivo laboral de miles de profesionales- ya acumulan unos 45.000 despidos como consecuencia de la aún insondable transformación del mercado laboral. Estamos hablando de corporaciones como Amazon, Meta y Oracle. El mismo fenómeno ocurre en estas tierras: Mercado Libre, Globant y Santander, entre otras, han desvinculado empleados en medio de un contexto de gran complejidad. A diferencia de lo que sucede en otros sectores, como la construcción, el comercio y la industria manufacturera, que están muy golpeadas por la recesión argentina (lo cual no les resta dramatismo, ojo), en las firmas que nos ocupan aparece otro factor: la Inteligencia Artificial. Según un artículo de Newsweek Argentina, se calcula que el 20% de los despidos en este negocio están vinculados con procesos de automatización y adopción de nuevas tecnologías. También -y cuidado con esto- todo indica que, en algunos casos, la IA funciona como una excusa para justificar recortes que responden a otros motivos o estrategias.

En ese sentido, esta semana que se nos diluye arrancó con una particularidad: la Iglesia se expresó a través de sus principales líderes. Y cuando algo como eso ocurre, es difícil quedarse al margen, sea uno creyente o no. Sucede que, en sociedades en las que -curiosamente- conviven un laicismo cada vez mayor con una multiplicidad de creencias que han puesto en crisis al catolicismo, la Iglesia aún nos ofrece miradas sobre la realidad que están despojadas (al menos en parte) de los ruidos cotidianos que muchas veces nos aturden. Entonces, suele interpelarnos desde un lugar más reflexivo. Algo que sin dudas es positivo en estos tiempos de urgencias y de desesperanzas insistentes.

El lunes se conoció la primera encíclica del Papa León XIV, que se metió directamente con la IA. Y, el mismo día, varios de los obispos argentinos celebraron el Tedeum por el 25 de Mayo. En el caso de los prelados de Buenos Aires y de Tucumán, hubo coincidencias en que las desigualdades y las crisis nos están llevando hacia un escenario muy complejo. Arranquemos por Roma.

Una encíclica es una carta escrita por el Papa que está dirigida, en general, a toda la Iglesia. Imparte enseñanzas sobre cuestiones morales o sociales. Una de sus finalidades es operar como una guía frente a situaciones que desafían a la humanidad en determinados momentos históricos. Ahora bien: ¿qué plantea León XIV en Magnifica Humanitas? De modo muy sucinto, dice que la IA y la revolución digital nos sitúan frente a una elección histórica. Podemos construir una nueva "Babel", caracterizada por el dominio tecnológico, la idolatría del lucro y la deshumanización; o podemos seguir el camino de Nehemías (gobernador de Judea y autor del libro que lleva su nombre en el Antiguo Testamento) y reconstruir Jerusalén ¿Cómo? Haciendo de la diversidad un recurso valioso y poniendo la tecnología al servicio del bien común. No al revés.

LEON XIV. El Papa, durante una audiencia en El Vaticano. LEON XIV. El Papa, durante una audiencia en El Vaticano. AFP

Frente a una cultura que tiende a medir el valor humano por la eficiencia y la productividad (uno de los mantras de los promotores de la IA es que gracias a ella vamos a trabajar más y más rápido), el Papa recuerda que cada persona posee una dignidad inalienable, incondicional e infinita. Esta dignidad nunca debe quedar eclipsada por nuevas formas de deshumanización impulsadas por las máquinas: el aumento del desempleo o de la precarización por la automatización de tareas, como ya ocurre en diversas industrias; la manipulación de la información mediante algoritmos, o el desarrollo armamentístico y el uso de la IA para conferir más letalidad en las guerras son algunos ejemplos.

La tecnología y la IA no son moralmente neutras, porque los algoritmos llevan inscritas las visiones y las prioridades de quienes los programan y las financian. Por ello, la transparencia debe ser una exigencia central, al igual que los marcos normativos adecuados y la responsabilidad humana para evitar que decisiones fundamentales sobre la vida de las personas queden delegadas a sistemas automatizados y muy opacos. El Papa también remarca que el Estado no puede permanecer al margen y esto constituye un llamado de atención para líderes como Javier Milei, quien puede convertirse en anfitrión de León XIV antes de fin de año. En conclusión, la IA es una simulación de la inteligencia, pero no de la humanidad, con todo lo que eso implica.

El escándalo de la ostentación

También el lunes, varios obispos argentinos celebraron los tradicionales Tedeum por el 25 de Mayo y fueron notables las similitudes que aparecieron en los mensajes de algunos de ellos, puntualmente, entre lo que expresaron Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, y el obispo auxiliar de Tucumán, Roberto José Ferrari. Esto nos habla de una toma de posición muy concreta de la Iglesia argentina frente a lo que considera errores por parte de quienes hoy ejercen el poder. No olvidemos que al Tedeum porteño asistió nada menos que el presidente con todo su Gabinete y al de Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo y sus principales funcionarios.

Palabras más, palabras menos, ambos llamaron a los poderosos a desistir de los enfrentamientos y a priorizar el diálogo y la integración para evitar el desmembramiento social. Este fue un concepto utilizado puntualmente por García Cuerva. Lo hizo al mejor estilo de Jorge Bergoglio quien, según recordó el periodista Mariano De Vedia en “La Nación", se lo había advertido a Carlos Menem en la década del 90.

EN TUCUMÁN. Olvado Jaldo recibe la bendición del arzobispo Carlos Sánchez. EN TUCUMÁN. Olvado Jaldo recibe la bendición del arzobispo Carlos Sánchez. LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO

Con 1.300 kilómetros de distancia entre uno y otro, García Cuerva y Ferrari también coincidieron en las referencias a sectores que están afectados directamente por los recortes del Gobierno, como las personas con discapacidad, los jubilados y los universitarios, y criticaron los privilegios y la “escandalosa ostentación”, en palabras de García Cuerva. Este último concepto, pronunciado en medio del escándalo por el presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete Manuel Adorni o luego de la aparición de un Tesla Cibertruck en el estacionamiento del Congreso de la Nación, adquirió una dimensión particular y posiblemente incómoda para quienes lo escuchaban desde las primera filas de los bancos eclesiales.

Hay un hilo invisible entre estas homilías y la carta papal: nos enfrentamos al riesgo de un mundo y de un país más inhumano e injusto. La duda es: quienes rigen nuestros destinos ¿están dispuestos a escuchar estas advertencias y hacer algo al respecto?

Comentarios