Resumen para apurados
- Tres policías tucumanos fueron apartados de la fuerza tras la muerte de Fabricio Andrade, de 18 años, quien recibió un disparo durante un presunto asalto el domingo en La Ciudadela.
- La víctima chocó tras ser baleada. Los policías alegaron haber disparado al aire al evitar un robo, pero la trayectoria de la bala y la falta de aviso inmediato generaron sospechas.
- La policía inició un sumario interno mientras el fiscal Pedro Gallo busca el proyectil para peritar las armas. El caso determinará la responsabilidad penal de los uniformados.
Tres policías quedaron en la mira de los investigadores por la muerte de un joven en Ciudadela. Uno de ellos habría efectuado el disparo que impactó en la víctima. Los uniformados fueron puestos a disponibilidad al descubrirse que el hecho se habría registrado cuando intervinieron en un supuesto intento de robo.
Todo comenzó el domingo a la madrugada. Vecinos llamaron a la Policía para informar que un joven había chocado una motocicleta contra un árbol en la esquina de Lamadrid y Libertad. Después de ser identificado como Fabricio Alexander Andrade, de 18 años, fue trasladado al hospital Padilla. Al revisarlo, los médicos descubrieron que había recibido un balazo a la altura del omóplato derecho. La víctima no sobrevivió.
Con el correr de las horas surgieron nuevos detalles. Los investigadores descubrieron que Andrade llegó al centro asistencial junto a un menor de 16 años. Al interrogarlo, el adolescente reconoció que ambos habrían intentado asaltar a dos jóvenes que se encontraban en la esquina de Próspero Mena y San Lorenzo. Esa versión les permitió reconstruir lo que realmente habría sucedido.
Novedades
Mientras profundizaban la pesquisa, tres efectivos de la seccional 14ª informaron al responsable de la dependencia que ellos podrían haber tenido alguna vinculación con el caso. Explicaron que dos de ellos habían salido de la comisaría junto a una compañera -que no se encontraba de servicio- para comprar comida cerca del parque Avellaneda en un móvil policial.
Al llegar a la esquina de Próspero Mena y San Lorenzo, observaron que dos jóvenes estaban por asaltar a dos chicas que caminaban por la zona. Detuvieron la marcha del vehículo y, al identificarse como policías, los sospechosos intentaron resistirse, por lo que realizaron disparos al aire.
Los supuestos ladrones subieron a la motocicleta y escaparon. En el lugar, según confirmaron fuentes judiciales, dejaron abandonados un casco y una mochila utilizada por cadetes que realizan servicios de mensajería. Los uniformados, de acuerdo con la versión que aportaron, no los persiguieron y permanecieron asistiendo a las víctimas del intento de robo. Horas después, cuando el caso tomó estado público, los efectivos -cuyos nombres no fueron difundidos- decidieron contar su versión de los hechos. Un relato que, por el momento, presenta varios interrogantes.
Más detalles
La versión del adolescente involucrado coincide con los registros de una cámara de seguridad de la zona. En las imágenes se observa a los dos jóvenes escapando en la motocicleta. Además, los videos servirían para demostrar que no hubo un accidente, sino que Andrade se desvaneció mientras conducía el rodado.
La situación de los efectivos es compleja. La primera incógnita es por qué no informaron a sus superiores lo sucedido cuando ocurrió el hecho.
Otra de las cuestiones que deberá resolver el Ministerio Público es confirmar o descartar si los uniformados realmente efectuaron disparos al aire. Los expertos consideran poco probable esa hipótesis, ya que la ubicación de la herida indicaría que el disparo fue realizado en línea recta.
Sin embargo, surgió otro inconveniente: durante la autopsia, los peritos no encontraron el proyectil, elemento que será fundamental para determinar de qué arma salió el disparo.
Los efectivos indicaron que identificaron a las víctimas del intento de robo, aunque aclararon que estas decidieron no radicar denuncia alguna, un dato que también será analizado por los investigadores.
El fiscal Pedro Gallo ordenó liberar al adolescente que participó del hecho y, por el momento, no dispuso medidas contra los efectivos involucrados hasta reunir más pruebas. Por su parte, el jefe de Policía, Joaquín Girvau, ordenó separar de la fuerza a los tres implicados e iniciar una investigación administrativa paralela.
“Si cometieron alguna irregularidad, deberán responder ante la Justicia. Por lo pronto, estamos a disposición para esclarecer este hecho”, señaló el funcionario.










