Caso Lebbos: “Hace 20 años que vienen engañando a la sociedad tucumana”, dijo Kaleñuk

Sergio Kaleñuk y su abogado Patricio Char apuntaron contra la investigación realizada por el Ministerio Público Fiscal.

Sergio Kaleñuk Sergio Kaleñuk
Hace 2 Hs

“Hay una sola verdad que quedó demostrada en este juicio oral y es que soy totalmente inocente. No hay ninguna prueba contra mí, pero no es que no hay pruebas ahora sino que nunca las hubo”, afirmó Sergio Kaleñuk horas antes de que se confirmara su absolución en el crimen de Paulina Lebbos.

Su nombre es mencionado hace 20 años en los múltiples expedientes que se abrieron alrededor de la compleja investigación del asesinato de la joven estudiante de Ciencias de la Comunicación. Sin embargo, fue la primera vez que el hijo del ex secretario de la Gobernación durante la gestión de José Alperovich, Alberto Kaleñuk, se sentó ante un tribunal como imputado y no como testigo.

En la sentencia del penúltimo debate oral, desarrollado en 2019, se condenó a Eduardo Oscar Di Lella, Hugo Raúl Sánchez, Luis Nicolás Barrera, Héctor Rubén Brito y Hugo Waldino Rodríguez. En ese fallo también se ordenó investigar a Kaleñuk por la posible comisión o intervención en los delitos de privación ilegítima de la libertad seguida de muerte y/o falso testimonio.

Siete años más tarde, el fiscal Carlos Sale lo acusó al considerar que habría ayudado a César Soto para encubrir el crimen. Dicha hipótesis no pudo ser sostenida con el transcurso de las audiencias y en consecuencia la Fiscalía retiró los cargos en su contra por orfandad probatoria.

“El fiscal Sale inventó una teoría totalmente infundada, sin ninguna prueba. Quedó demostrado que nunca tuve nada que ver. Usted, señor fiscal, le mintió al señor Lebbos y a la sociedad”, dijo el ex imputado. “¿Tienen límites o puede inventar y hacer lo que quiera porque después nadie hace nada?”, cuestionó.

Angustia

Kaleñuk también se refirió a los años de investigación y juicio y los describió como un período de “angustia, sufrimiento y dolor”, y afirmó haber sido víctima de un señalamiento injusto. “Inventaron algo que es mentira, alguien me señaló con un dedo acusador”, remarcó.

Antes de volver a su lugar, se solidarizó con Alberto Lebbos y expresó su deseo de cerrar esta etapa judicial. “Espero que se termine y que pueda vivir en paz, con la tranquilidad de saber que no soy la persona que quisieron hacer creer”.

Ayer, los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica formalizaron su absolución en un fallo unánime. Durante aproximadamente dos horas, Kaleñuk escuchó atentamente la postura de los magistrados. Por momentos asentía con su cabeza mostrando concordancia con el fallo del tribunal, especialmente en los pasajes en los que se cuestionaba la investigación realizada por el Ministerio Público Fiscal. Al finalizar la jornada no pudo evitar esbozar una leve sonrisa tras confirmarse que quedaba exento de cargos.

“No me queda ninguna duda de que estas cosas pasan cuando la política se mete en la Justicia. Por eso hay que respetar la división de poderes, sino sucede esto, que es una injusticia para todos”, dijo en diálogo con LA GACETA, Patricio Char, el defensor de Kaleñuk. Para el abogado la sentencia dejó un claro mensaje. “Quedó en evidencia que la sociedad ha sido engañada. Vienen mintiendo hace 20 años sobre este caso diciendo que acá podría haber un mega encubrimiento. Creo que hay indicios de quiénes pueden haber sido los autores del crimen de Paulina, pero siempre se corrió el foco y se politizó el caso”, apuntó.

En ese sentido, Char no pasó por alto las líneas investigativas que fueron mencionadas por las partes y que no fueron profundizadas por el MPF. “Lo dijeron los jueces, los testigos, los vecinos y la familia de Paulina. Ella venía refiriendo miedo y temor por acosos explícitos de vecinos de Soto; eso quedó demostrado. Hay pelos arrancados en el cuerpo de Paulina que nunca se peritaron, y ahí puede estar el autor del homicidio, pero no se investigó lo suficiente”, sostuvo.

Al igual que los jueces, el defensor definió al debate como un “juicio de otro juicio”, aludiendo a que se utilizaron las pruebas de un proceso anterior en una causa nueva, sin producir elementos probatorios acordes a la investigación. “No hay precedente como este en la historia de la provincia, pero eso sucede cuando se contaminan los legajos y la justicia con la política y los medios de comunicación”, concluyó.

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