Resumen para apurados
- Científicos advierten en Tucumán que el dengue podría adelantarse esta temporada debido a que El Niño intensificará las lluvias y temperaturas que favorecen al mosquito vector.
- Monitoreos municipales detectaron por primera vez que el Aedes aegypti mantuvo su actividad reproductiva y puso huevos durante el invierno, resistiendo las bajas temperaturas.
- Advierten que el cambio climático y la tropicalización podrían volver al dengue una enfermedad endémica con transmisión todo el año, por lo que el municipio refuerza la prevención.
El fenómeno de El Niño se presenta esta temporada con una intensidad que genera preocupación entre especialistas por los efectos que puede provocar sobre las condiciones meteorológicas. En Tucumán, una especialista advierte que la aparición de enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti –como dengue, zika y chikungunya– puede adelantarse por una alteración en el patrón de comportamiento del mosquito.
La Organización Meteorológica Mundial anticipó que esta nueva llegada de El Niño alcanzará su punto máximo a fin de año y tendrá el impacto más potente de los últimos 40 años. El aumento de temperaturas y precipitaciones puede favorecer la proliferación del vector. Giselle Rodríguez, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNT, explicó cuál fue la señal distintiva de los últimos meses.
Cómo puede influir El Niño en la reproducción del mosquito
Según explicó Rodríguez, un aumento de la temperatura favorece la replicación de los virus que transmite el Aedes aegypti. Las precipitaciones también tienen un papel relevante, aunque principalmente sobre el mosquito: cuando llueve más, aumenta la cantidad de recipientes que pueden acumular agua y convertirse en criaderos. Durante la prevalencia de El Niño, las precipitaciones tienen una tendencia a ser más intensas.
Por eso, las condiciones que puede generar El Niño en Tucumán son observadas con especial atención. “A mayores precipitaciones, hay más disponibilidad de que se llene un recipiente y se generen criaderos”, señaló la especialista. De todos modos, aclaró que la presencia del mosquito no significa necesariamente que exista circulación viral. “Hoy por hoy no hay una transmisión sostenida de ninguna de las enfermedades”, sostuvo.
Cambio en el comportamiento del mosquito
El principal dato que diferencia a esta temporada es la continuidad de la dinámica del mosquito durante los meses fríos. Desde 2024, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán realiza un monitoreo semanal en 31 sitios centinela para analizar el comportamiento del Aedes aegypti. Este año se detectó por primera vez que la actividad del mosquito se prolongó durante el invierno.
Las bajas temperaturas lograron reducir la densidad poblacional, pero no eliminaron por completo la actividad. “En los sensores de oviposición todavía estamos encontrando huevos”, explicó Rodríguez, quien agregó que los ejemplares adultos continuaron reproduciéndose. La situación genera preocupación porque, ante el ingreso de una persona infectada, podría comenzar la transmisión más temprano de lo habitual.
En ese sentido, el movimiento de personas será determinante para establecer cómo evoluciona la circulación viral.
El municipio refuerza la prevención contra el dengue
Ante este escenario, la intendencia mantiene controles focales en distintos barrios. Los promotores ambientales recorren los hogares para detectar posibles criaderos, enseñar cómo eliminarlos y brindar información actualizada. Además, por disposición de la intendenta Rossana Chahla, se instalan postas de difusión que se trasladan por distintos puntos de la capital y donde se entrega repelente.
La especialista también relacionó la permanencia del mosquito con un proceso de “tropicalización” vinculado al calentamiento global y al cambio climático. Según explicó, las condiciones ambientales podrían favorecer que enfermedades como el dengue tiendan progresivamente a comportarse como enfermedades endémicas, con circulación durante todo el año.
Giselle Rodríguez. Coordinadora de Vectores de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable a cargo de la directora Julieta Migliavacca. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales. Pertenece al Instituto de Biodiversidad Neotropical del Conicet.















