Las obras que el Camino del Perú necesita

Si todo lo propuesto se concreta, la mejora en la calidad de vida de quienes habitan y circulan por la zona mejorará mucho.

Los vecinos del Camino del Perú y los transeúntes que a diario padecen las calamidades de esa ruta convertida en avenida leyeron con esperanza las novedades publicadas por LA GACETA durante la semana que pasó. La confirmación de las obras que se harán para conectar la 315 con la calle Fanzolato, en Yerba Buena, es posiblemente, la principal novedad.

Luego de una extensa serie de publicaciones que nuestro diario viene realizando desde hace tiempo para visibilizar los problemas de este sector de la ciudad, el Gobierno provincial, en coordinación con la municipalidad de Yerba Buena y la comuna de Cebil Redondo, determinó una serie de intervenciones para mejorar la circulación.

Entre ellas se destaca la conexión del Camino del Perú con la Fanzolato mediante una rotonda. Esta obra está planificada en la zona conocida como La curva de los Vega, donde los barrios cerrados conviven aún con fincas de limones y viejas y frondosas arboledas. Allí se construirá un distribuidor que permitirá habilitar una conexión alternativa para vincular Cebil Redondo con Yerba Buena sin depender exclusivamente de la ruta 315. Sin dudas, esto tendrá un impacto muy importante en el resto del trazado. Tengamos en cuenta que esta ruta provincial es la vía utilizada a diario por vecinos de Tafí Viejo, Villa Carmela, Lomas de Tafí y el oeste de San Miguel de Tucumán para llegar a Yerba Buena. La conexión con la Fanzolato, sin dudas, descomprimirá el tránsito, porque conectará estos sectores con la avenida Perón en cuestión de minutos.

La Provincia también se comprometió a pavimentar los 150 metros que faltan para completar la conexión de Fanzolato con el Camino del Perú y garantizar la continuidad de la calzada. La comuna, por su parte, asumió el compromiso de realizar las tareas de iluminación del nuevo distribuidor vial. Todo lo cual, de realizarse, será muy positivo.

De acuerdo con lo informado por el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, se proyectaron otras dos obras. Por un lado, el ensanchamiento de aproximadamente 2,5 kilómetros de la ruta en San José, en el tramo comprendido entre la plazoleta San Cayetano (donde confluyen el viejo Camino del Perú con la 315, un cruce complicadísimo) y la sede de la Sociedad Rural de Tucumán, donde se hace la Expo. Por el otro, se incorporará un carril adicional en el semáforo de Camino del Perú y Belgrano para los vehículos que circulan de norte a sur  y necesitan girar hacia el oeste (hacia Yerba Buena por Perón).

Si todo lo anterior se concreta, la mejora en la calidad de vida de quienes habitan y circulan por la zona mejorará exponencialmente. Claramente estamos hablando de trabajos costosos. Se calcula que la concreción de los tres proyectos puede llegar a demandar unos $ 1.500 millones y que seguramente requerirán tiempo, pero ya de por sí es una buena noticia que distintos estamentos de la provincia se sienten a discutir y a planificar mejoras para zonas urbanas en las que el crecimiento no se detiene.

Creemos que este mismo tipo de acciones conjuntas pueden ayudar a resolver inconvenientes urbanos en otros puntos del Gran Tucumán. La falta de una visión metropolitana que englobe a todos los actores de la vida urbana es una de las grandes deudas de Tucumán. Esta es quizás una buena oportunidad para revertir esta situación.

Comentarios