Resumen para apurados
- Tres exalumnos de Elevate compartieron su experiencia emprendedora ante estudiantes en el Teatro Mercedes Sosa de Tucumán para motivarlos a iniciar sus propios proyectos.
- Los jóvenes crearon la firma de velas Lucy Aroma durante la edición anterior, superando fallas de coordinación operativa y aplicando habilidades de comunicación adquiridas.
- La iniciativa busca consolidar el ecosistema emprendedor en Tucumán, brindando herramientas a los jóvenes para transformar ideas en negocios y afrontar desafíos profesionales.
“¿Dónde están los próximos Máximo, Ezequiel y Alan?”, preguntó Mariana Soler desde el escenario. En las butacas del Teatro Mercedes Sosa, varias manos se levantaron. Unos minutos antes, los estudiantes habían visto en un video a tres jóvenes que, el año pasado, estaban sentados entre ellos y que ahora estudian y recuerdan lo que aprendieron en Elevate.
La proyección llegó después de las historias de tres emprendimientos tucumanos que participaron del cierre de Elevate Tucumán 2026. Sus protagonistas habían hablado de logros, desafíos, miedos y de la vida detrás de cada proyecto. El video sumó otra parte de esa experiencia: qué pasa cuando termina el programa y los chicos vuelven a la cotidianidad, pero con herramientas para probar una idea.
Del aula a un emprendimiento
“Nosotros estuvimos ahí sentados el año pasado”, contaron los jóvenes. Alejandro dijo que estudia una tecnicatura en programación; Máximo, gastronomía, y Alan, para ser chef profesional. También hablaron de “Lucy Aroma”, el emprendimiento que desarrollaron durante el programa y que se dedica a fabricar y vender velas.
No todo fue sencillo, el grupo se había dividido entre la producción de las velas y la preparación de los empaques. Como no siempre se comunicaban entre sí, quienes hacían las velas no sabían qué decoración necesitaban ni cómo debía presentarse el producto. El problema era concreto: si cada parte trabajaba por separado, el resultado no terminaba de encajar.
De esa experiencia quedó una lección que va más allá de vender un producto. “Emprender es buscar soluciones a problemas que parecían difíciles”, reflexionaron. También remarcaron que el camino no es recto y que hacen falta constancia y ganas de seguir.
Las herramientas que todavía usan
Uno de ellos recordó que Elevate fue “un gran impulso”, porque lo más difícil suele ser empezar. Y señaló que todavía usa lo aprendido para hablar con más confianza, explicar algo o enseñárselo a otra persona.
A los estudiantes les dejaron un consejo: disfrutar el proceso, aprovechar las amistades y las herramientas que aprenden junto a sus compañeros. También les pidieron que no tengan miedo del futuro ni de los comentarios de quienes tuvieron malas experiencias en la facultad.
Cuando terminó el video, las manos levantadas respondieron la pregunta de la conductora. Entre los más de mil estudiantes presentes, varios se imaginaron, aunque sea por un momento, en el lugar de esos jóvenes.













