En Tucumán, el director de Crónica recordó a Chiche Gelblung: “Murió viviendo”
Resumen para apurados
- En Tucumán, durante la asamblea de ADEPA, el director de Crónica Hugo Ferrer homenajeó al recién fallecido Chiche Gelblung destacando su incansable vocación periodística.
- Ferrer recordó que Gelblung ideó proyectos de streaming hasta sus últimos días y valoró su capacidad para transformar detalles cotidianos en grandes historias populares.
- Frente al avance de la inteligencia artificial, Ferrer afirmó que la curiosidad insustituible de Gelblung representa el legado esencial que debe preservar el periodismo.
Hugo Ferrer llegó a Tucumán para participar de las actividades de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), pero la conversación inevitablemente terminó en una de las figuras que marcaron al periodismo argentino. Horas después del último adiós a Chiche Gelblung, el director del Grupo Crónica recordó en LA GACETA al periodista y contó cómo era ese hombre que, detrás de las cámaras, conservaba la misma inquietud que mostraba frente a ellas.
“Siempre fue igual. Un talento, visionario, de frases cortas, ágil”, lo describió. Pero, por encima de esas características, eligió una palabra para definirlo: curiosidad. Según contó, hasta sus últimos días Gelblung continuó pensando en nuevos proyectos. Incluso esta misma semana había estado en el canal hablando sobre futuras propuestas para el streaming y pensando qué podía hacer a continuación.
“Él no pensó en dejar de crear y de pensar. Yo creo que él murió viviendo”, resumió Ferrer. Para el director del Grupo Crónica, esa frase sintetiza la manera en que Chiche transitó sus últimos momentos: atento a la pantalla, interesado por lo que hacían otros programas y con la cabeza puesta todavía en el trabajo.
Ferrer recordó además que, cuando desde el canal le plantearon que debía reducir sus horas de trabajo para cuidar su salud, Gelblung se resistió inicialmente. “Fue un tema muy difícil porque él se resistía a eso, después lo entendió, pero nosotros priorizamos su estado de salud”.
Aun así, sostuvo que hasta el final mantuvo intacta esa necesidad de estar vinculado con el periodismo.
El periodista que encontraba historias en los detalles
Para Ferrer, lo que hizo único a Gelblung no fue solamente su estilo frente a las cámaras. Su principal virtud estaba en una capacidad que consideró esencial para cualquier periodista: ver lo que para otros pasaba inadvertido.
“¿Quién lo hacía único como periodista? La creatividad y la curiosidad”, afirmó. En ese sentido, recordó una de las tantas historias que quedaron asociadas a la trayectoria de Chiche. En una oportunidad se preguntó por qué una hormiga roja se colocaba sobre una hormiga negra. Lo que para muchos podía parecer una pregunta absurda terminó convirtiéndose en un tema de conversación que durante días movilizó a los oyentes. “La gente salía a las puertas de sus casas a buscar hormigas”, recordó Ferrer.
Ese episodio, aparentemente mínimo, sirve para explicar lo que definió como el “olfato popular” de Gelblung. El periodista tenía la capacidad de transformar una situación cotidiana en una historia capaz de despertar la curiosidad de miles de personas.
También mencionó otra de sus particularidades: su forma de observar los signos sociales en cuestiones tan simples como la ropa. “Él medía a veces el tema de la pobreza o el estado social de la gente por los puños de la camisa, por los cuellos de la camisa”, contó. “Él ha hecho de eso un culto de su trabajo”, agregó.
Para Ferrer, allí estaba una de las claves del oficio de Chiche. La noticia podía aparecer en un detalle que, para cualquier otra persona, no tenía ninguna importancia. “Él veía eso”.
Un estilo que atravesó generaciones
La huella de Gelblung, según Ferrer, también puede medirse por la cantidad de generaciones que logró atravesar. Fue una figura especialmente seguida por adultos y jubilados, pero también consiguió llegar a públicos jóvenes que lo descubrieron años después a través de sus apariciones en Crónica.
Ferrer contó una escena que vivió durante el cortejo fúnebre hacia el cementerio de La Tablada y que, para él, resume ese fenómeno.
Un joven se acercó para fotografiar el paso del cortejo. Ferrer bajó la ventanilla y le preguntó si conocía a Chiche. La respuesta lo sorprendió: sí, lo seguía en Crónica, pero además recordaba haberlo visto cuando era chico.
“Me acuerdo de cuando le hizo la autopsia al marciano y eso me marcó”, le respondió el joven. Para Ferrer, ese recuerdo muestra hasta qué punto Gelblung consiguió instalar una forma particular de hacer periodismo en la memoria de distintas generaciones.
“Él, de alguna manera, trasladó a lo largo de los años un método y un formato de hacer periodismo que lo aplicó y para él fue exitoso”, sostuvo.
También destacó que su llegada a Crónica potenció una popularidad que ya había construido durante décadas. Allí encontró una audiencia con la que estableció una relación particular, especialmente con los adultos mayores, pero también con jóvenes que volvieron a descubrirlo. “Ha marcado a muchas generaciones”.
La curiosidad como legado
La muerte de Gelblung, para Ferrer, también obliga a mirar qué queda de su manera de entender el oficio. En una época atravesada por nuevas tecnologías, inteligencia artificial, redes sociales y múltiples plataformas, sostuvo que hay algo del periodismo que no cambia.
“Hay que tener siempre curiosidad, la inquietud, buscar el dato certero, la precisión, las historias”, señaló.
Y allí ubicó precisamente el legado de Chiche. La tecnología puede cambiar las herramientas, los formatos y las plataformas, pero no reemplaza la mirada del periodista que se pregunta por qué ocurre algo y decide ir detrás de esa pregunta.
“Si no tenemos un profesional curioso que indague, que busque y todo eso, obviamente la profesión va en detrimento”.
Para Ferrer, Gelblung fue justamente eso hasta el final: un periodista que preguntaba, provocaba, observaba y encontraba una historia donde otros no la veían. “Siempre fue curioso, siempre fue provocador. Él fue parte de su esencia y se enorgullecía de eso”, concluyó.

















