Resumen para apurados
- En Santiago de Chile, Javier Milei denunció operaciones mediáticas para desestabilizar su gestión y desmintió falsos rumores sobre su salud durante una cumbre conservadora.
- El mandatario acusó a la prensa de terrorismo psicológico por inventar que estaba infartado y vinculó estos episodios con intentos de la oposición por frenar su plan fiscal.
- La visita refuerza vínculos con la derecha regional y el gobierno de EE.UU., mientras el mandatario alista una cadena nacional clave sobre el reclamo de soberanía de Malvinas.
En el marco de su visita a Chile para participar en la cumbre impulsada por Vox, el presidente Javier Milei redobló su ofensiva contra los medios de comunicación y la oposición política. En un discurso de fuerte contenido ideológico, el mandatario denunció maniobras para desestabilizar su gestión y vinculó estas "operaciones" con un intento de los sectores tradicionales por recuperar el poder.
La jornada de Milei en el país trasandino, que incluye reuniones con su par chileno José Antonio Kast y funcionarios de la administración de Donald Trump, sirve como preludio a uno de los momentos más esperados de su agenda reciente: la cadena nacional prevista para las 21 de hoy, donde abordará la cuestión Malvinas.
“Terrorismo psicológico” y versiones sobre su salud
Durante su exposición en el Foro Madrid, Milei se mostró particularmente irritado por las versiones que circularon sobre su estado físico. “Hasta inventaron que yo tenía un problema de salud. Es más, recientemente hasta inventaron que estaba infartado después de una conferencia”, fustigó el Jefe de Estado.
Según el libertario, estos episodios no son aislados, sino que forman parte de una estrategia sistemática. “No tienen ningún problema en inventar y decir cualquier barbaridad”, agregó, al calificar la labor de ciertos medios como “terrorismo psicológico”.
El Presidente también vinculó la resistencia de sus adversarios con intentos de quebrar el equilibrio fiscal mediante iniciativas en el Congreso y protestas financiadas. En ese sentido, advirtió a sus seguidores que no deben “descuidarse un segundo” frente a quienes definió como “enemigos de la libertad”, a quienes acusó de mentir, tergiversar y manipular la realidad económica del país.
El factor Trump y la sintonía con Chile
La agenda diplomática de Milei en Santiago estuvo marcada por el alineamiento con la nueva derecha regional. Tras reunirse con la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de EE.UU., Sarah Rogers, el mandatario encontró un respaldo explícito a su gestión. Rogers subrayó que colaborar con los gobiernos de Milei y Kast es una de las “prioridades estadounidenses para el hemisferio occidental”.
Este acercamiento se produce en un momento de viraje diplomático respecto a las Islas Malvinas. Recientemente, Donald Trump evitó ratificar el apoyo automático al Reino Unido y abrió la puerta a revisar la postura de Washington. Al ser consultado sobre si está reconsiderando su posición, el líder republicano fue enigmático: “Siempre la reviso. Es así con todas las posiciones. Esa es solo una de muchas”. Trump añadió que, si bien Londres tiene problemas, “se resolverán”, una frase que en la Casa Rosada fue leída como una oportunidad histórica.














