Resumen para apurados
- Especialistas presentaron dos recetas saladas a base de avena para brindar opciones caseras, saludables y accesibles destinadas a renovar desayunos y meriendas.
- Las preparaciones consisten en un omelette y pancitos de queso, ambos de rápida cocción, pocos ingredientes y aptos para ser guardados en el freezer durante la semana.
- Estas alternativas buscan romper la monotonía de las recetas dulces tradicionales y facilitar la adopción de hábitos alimenticios más equilibrados.
Los desayunos y las meriendas más clásicas suelen ser también los menos saludables. Al momento de pensar mejores opciones, siempre aparece la avena como un comodín. Pero las recetas más clásicas incluyen también opciones comunes, repetidas, que pueden cansar rápido, como los panqueques o la avena nocturna.
Para tener alternativas ricas y saludables, tener estas recetas a mano puede ser la solución. Es que, además de ser platos poco comunes y fáciles de hacer, son salados, opciones que se ven poco cuando se trata de meriendas con avena. Lo mejor es que requieren poca cocción y podés prepararlos en grandes cantidades para guardar en el freezer y tener para las meriendas de toda la semana.
Omelette salado de avena para las meriendas
Para preparar una sola porción del omelette salado de avena, necesitarás una taza de avena instantánea, ½ taza de agua, un huevo, una cucharadita de orégano, queso semiduro del que prefieras, sal y pimienta a gusto.
Paso a paso
1. Mezclá el agua y la avena en un recipiente hasta que tengan la consistencia de una pasta cremosa, similar a la que se forma cuando el arroz pierde gluten.
2. Agregá los condimentos que prefieras a gusto, en las cantidades que desees. Los principales recomendados son sal y pimienta.
3. En una sartén u olla, prepará un huevo revuelto con poco aceite
4. Calentá una sartén o un olla antiadherente y acomodá la mezcla en la superficie formando un disco fino que después pueda doblarse por la mitad
5. Cuando la mezcla empiece a armarse como una sola, agregá el huevo revuelto, el queso en cubitos, doblá el omelette y cocelo bien de la parte que quedó hacia arriba
6. Una vez que el queso esté derretido, estará listo para servir
Podés rellenar estos omelettes con los ingredientes que quieras.
Pancitos salados de avena y queso
Para esta preparación deberás usar 200 gramos de avenia, ½ taza de leche, 1 cucharada de aceite, una cucharadita de polvo para hornear, una cucharadita de orégano, una pizca de sal y 100 gramos de queso. Podrás preparar dos panes pequeños, una porción perfecta para merendar y armar un sánguche.
Paso a paso
1. En un recipiente, mezclá avena con una pizca de sal y el polvo para hornear hasta obtener una harina
2. Agregá orégano y, si te gusta, pimienta
3. Mezclá también con queso descremado: podés rallar la mitad y picar la otra mitad en cubitos
4. Una vez que esté todo integrado, agregá el aceite y la media taza de leche y seguí mezclando o amasando
5. Cuando se forme una masa, hacé bolitas pequeñas, como si fueran albóndigas, para dar forma a los pancitos
6. Hornear 20 minutos hasta que la corteza quede crocante. Dejá enfriar y estará listo para comer














