AMENAZAS. Trump dijo que, a Irán, “más le vale moverse” y aceptar el acuerdo que les propone.
TEL AVIV, Israel.- La posibilidad de un conflicto bélico total en Medio Oriente cobró fuerza tras revelarse que Israel y Estados Unidos se preparan intensamente para reanudar las hostilidades contra Irán. La parálisis en los canales diplomáticos y el endurecimiento de las posturas reactivaron las maquinarias de guerra en Occidente.
El ejército israelí se declaró ayer en estado de máxima alerta operativa ante la inminencia de nuevos ataques, condicionados a una decisión final del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según fuentes gubernamentales, citadas por el diario israelí “Yedioth Ahronoth”, el Gobierno de Benjamín Netanyahu espera una decisión de Trump y hay indicios de que el republicano ha llegado a la conclusión de que Teherán no está dispuesto a aceptar sus condiciones para poner fin a la guerra.
“Yedioth Ahronoth” informó que Estados Unidos e Israel se estaban preparando intensamente para una reanudación de las hostilidades. Del otro lado del mundo, el diario estadounidense “The New York Times” informó que el Pentágono se estaba preparando para reanudar la guerra porque no se habían alcanzado los objetivos originales de Washington, en particular en lo que respecta al programa nuclear de Teherán.
En paralelo, Irán advirtió a Estados Unidos que cualquier nueva agresión militar en su contra provocará una respuesta “más contundente y severa”, incluido escenarios “sorpresivos y devastadores”, afirmó el portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, sentenciando el colapso definitivo de la tregua iniciada el pasado mes de febrero.
La versión de medios iraníes es que Estados Unidos no hizo concesiones concretas en su respuesta a la oferta de Teherán para poner fin a la guerra. La agencia de noticias Fars señaló que Washington presentó una lista de cinco puntos que incluía la exigencia de que Irán mantuviera en funcionamiento solo una instalación nuclear y transfiriera su reserva de uranio altamente enriquecido a Estados Unidos.
Fars también publicó que Estados Unidos rechazó desbloquear “ni siquiera el 25%” de los activos iraníes congelados en el extranjero o pagar indemnizaciones por los daños sufridos por Irán durante la guerra. La agencia de noticias Mehr afirmó: “Estados Unidos, sin hacer concesiones tangibles, pretende conseguir concesiones que no logró obtener durante la guerra, lo que conducirá a un punto muerto en las negociaciones”.
El hecho es que el Pentágono ya diseña los planes de contingencia para retomar las operaciones militares directas, argumentando que los objetivos estratégicos de Washington no fueron alcanzados, especialmente en lo relativo al desmantelamiento de la infraestructura nuclear de la República Islámica. Este escenario límite se produce a solo días de que Estados Unidos y Baréin impulsaran una polémica resolución en las Naciones Unidas para quebrar el cerco iraní en el estratégico estrecho de Ormuz.
“No quedará nada”
En uno de sus arranques de furia en redes sociales, Trump advirtió que “no quedará nada” de Irán si no firma un acuerdo de paz con Estados Unidos. Washington, enzarzado en un conflicto con Teherán desde el 28 de febrero, tiene dificultades para poner fin a una guerra que ha sacudido Medio Oriente y ha disparado los precios de la energía.
“Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos”, escribió Trump en su red Truth Social. ¡EL TIEMPO ES ESENCIAL!”, añadió.
Irán ha bloqueado el paso por el estrecho de Ormuz, por el que antes del conflicto transitaba el 20 % del petróleo mundial, y ha arrastrado a los vecinos Israel y Líbano.
Teherán, principal apoyo de Hezbollah, exige un alto el fuego duradero en el Líbano para firmar la paz. Ayer, un oficial militar israelí afirmó que Hezbollah había lanzado alrededor de 200 proyectiles contra Israel y sus tropas durante el fin de semana, pese a l a tregua que rige entre Israel y el Líbano.
La amenaza nuclear
La estabilidad de toda la región está en peligro, ante la escalada en las hostilidades. Ayer, un ataque con dron provocó un incendio cerca de una central nuclear en Emiratos Árabes Unidos. El Ministerio de Defensa de ese país afirmó que el dron es uno de los tres aparatos que entraron desde la frontera occidental, e impactó en un generador eléctrico situado fuera del perímetro interior de la central nuclear de Barakah, en la zona de Al Dhafra”. “Se están llevando a cabo investigaciones para determinar el origen de los ataques”, añadió el Ministerio.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, expresó “su profunda preocupación”. “Cualquier actividad militar que amenace la seguridad nuclear es inaceptable”, añadió el director de esta agencia de la ONU. “Los niveles de radiación en la central nuclear de Barakah siguen siendo normales y no se han registrado heridos”.











