Resumen para apurados
- La inflación de EE.UU. subió al 3,8% anual en abril, superando las previsiones del mercado debido al encarecimiento de la energía por los conflictos en Medio Oriente.
- El rubro energético y la inflación núcleo, que trepó al 2,8%, impulsaron el índice. Este registro es el más alto en tres años y muestra una aceleración respecto al mes de marzo.
- La Fed descarta bajas de tasas en 2024 tras el cambio de mando. El mercado ahora prevé un posible endurecimiento monetario ante la persistente y preocupante presión de precios.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos sorprendió al alza en abril, al alcanzar una variación interanual del 3,8%. Este registro, el más alto en tres años, superó el 3,7% previsto por el mercado y marca una preocupante aceleración respecto a marzo, propulsada principalmente por el shock en los precios de los combustibles derivado del conflicto en Medio Oriente.
El rubro energético fue el principal dinamizador: aunque el ritmo mensual se moderó respecto al mes anterior, la comparación interanual revela incrementos críticos del 28,4% en la nafta y del 54,3% en el fueloil.
Sin embargo, lo que más inquieta a los analistas es la inflación núcleo (que excluye alimentos y energía), que trepó al 2,8% interanual. A nivel mensual, este indicador subyacente avanzó un 0,4%, duplicando la cifra de marzo y evidenciando que la presión de precios ya se ha trasladado al resto de la economía.
Este escenario puso en jaque la hoja de ruta de la Reserva Federal (Fed). Con el desembarco de Kevin Warsh en la presidencia del organismo en reemplazo de Jerome Powell, el mercado comenzó a descontar cualquier posibilidad de recorte de tipos de interés para este año.
Por el contrario, los operadores evaluaron la probabilidad de un nuevo endurecimiento monetario antes de que termine el 2024.







