PRIORIDADES. El salario sigue importando, pero ya no es el único factor que define si una persona permanece o se va de una organización.

Dos cuestiones suelen aparecer como variables más inquietantes para los argentinos en los sondeos de opinión pública: los bajos salarios y el temor a perder el empleo. En medio del proceso de reforma laboral, los trabajadores temen que la nueva legislación avance sobre derechos adquiridos. Sin embargo, los expertos en derecho del trabajo advierten que esa inquietud no tiene fundamentos sólidos.
En este contexto, el salario sigue importando, pero ya no es el único factor que define si una persona permanece o se va de una organización. Las organizaciones enfrentan un desafío cada vez más evidente: sostener el compromiso de las personas en un escenario donde las expectativas crecen y las decisiones laborales se vuelven más dinámicas.
La rotación vuelve a ubicarse en el centro de la agenda: el 35% de las empresas proyecta un aumento de las renuncias voluntarias en 2026, anticipando un escenario más desafiante para la retención del talento, indica un reporte elaborado por Adecco Argentina. Según el mismo informe, las tres fuerzas que explican la rotación voluntaria en 2026 son la pretensión salarial, el cambio generacional en expectativas -propósito, crecimiento, flexibilidad- y la competencia intersectorial por talento escaso. Es decir, el trabajador argentino de hoy quiere ganar bien, pero también quiere saber para qué trabaja, crecer dentro de la organización y tener autonomía sobre su tiempo.
“El trabajador argentino de 2026 no es el mismo de hace cinco años. Hoy llega a una entrevista preguntando por el propósito de la organización, las posibilidades de desarrollo y la flexibilidad -antes de preguntar por el sueldo-. Eso no significa que el salario no importe: sigue siendo determinante. Pero las empresas que solo compiten con dinero están perdiendo talento frente a organizaciones que construyeron algo más: una cultura donde la gente quiere estar”, señala Victoria Loza, directora de Recursos Humanos de Adecco Argentina.
Los datos del Informe Mercado Laboral 2026 de Adecco también reflejan cómo están respondiendo las organizaciones a este cambio.
Cuando se les preguntó a las áreas de Recursos Humanos cuáles son sus prioridades estratégicas para este año, la respuesta es clara: capacitación y desarrollo encabeza la lista con el 24%, seguida por retención del talento (21%) y atracción de nuevos perfiles (18%).
El bienestar y el clima organizacional aparecen en el cuarto lugar con el 16%. La lectura es directa: las empresas están invirtiendo en exactamente lo que las personas piden, esto es crecer, sentirse valoradas y trabajar en un entorno que las cuide. El salario, representado en los ajustes salariales, aparece recién en el quinto lugar con el 12%. “No porque no importe, sino porque las organizaciones más avanzadas ya entienden que no es suficiente por sí solo”, puntualiza el diagnóstico al que accedió LA GACETA.
¿Qué piden?
Según la consultora especializada en gestión del capital humano, las empresas que logran mejores niveles de retención comparten algunos rasgos en común: comunican con claridad el propósito de la organización, ofrecen oportunidades reales de desarrollo profesional, y construyen esquemas de trabajo que respetan la vida personal. No son necesariamente las que más pagan; son las que mejor entienden qué motiva a su gente.
“La gestión del talento se volvió una variable directamente ligada a la competitividad del negocio. Sin embargo, muchas organizaciones no cuentan con las herramientas ni con la mirada externa necesarias para abordar este desafío. Ahí es donde el acompañamiento de partners especializados marca la diferencia, al traducir estas tendencias en estrategias concretas de atracción y retención”, afirma Patricio Dewey, director Comercial & Marketing de Adecco Argentina.










