El derrumbe de un gigante: recorte de 600 empleos, electrodomésticos hechos en China y retiros

La firma viene de recortar la producción de heladeras y decidió basar la mayoría de su oferta en tecnología traída desde Asia.

El derrumbe de un gigante: recorte de 600 empleos, electrodomésticos hechos en China y retiros
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Electrolux redujo su personal de 750 a 150 operarios en Argentina tras cerrar la producción de heladeras Gafa para importar desde China, ante la fuerte caída del consumo interno.
  • La recesión y apertura importadora afectan a firmas como BGH y Peabody. Esta última trasladó su producción a Paraguay por altos costos locales y falta de competitividad industrial.
  • El sector advierte un cambio de modelo hacia la importación que pone en riesgo miles de empleos y la continuidad de la industria nacional frente a productos fabricados en el exterior.
Resumen generado con IA

La caída que evidencia la producción local de electrodomésticos y electrónica en general, derivada de la pérdida del poder adquisitivo y la apertura a las importaciones, mantiene en estado de riesgo la continuidad de numerosas empresas del mapa productivo nacional. Los ejemplos de compañías en riesgo son múltiples: desde BGH a Peabody, pasando por Aires del Sur y Neba. Dentro de ese pelotón, Electrolux —a través de Frimetal, su fabricante local— aparece como otra de las firmas de peso impactada por el actual modelo económico y que viene tirando un achique que preocupa. Así, y sólo en lo que va del año, la empresa redujo su dotación de empleados de 750 a 150 operarios. En marzo, Frimetal dio cierre a un plan de retiros voluntarios que, pautado para 100 personas, sumó 130 adherentes.

El tenor de los recortes de personal aplicados por Electrolux fue expuesto por representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) luego de que, hace escasas semanas, la firma pusiera fin a la producción local de las heladeras Gafa.

Desde la entidad se informó que los 150 operarios de Frimetal que siguen en funciones se encuentran ahora orientados de forma exclusiva a la producción de lavarropas y freezers. Y que, en contrapartida, la compañía importará el resto de sus electrodomésticos desde China.

"En marzo, la empresa ya había ejecutado un plan de retiros voluntarios que superó las expectativas iniciales de reducción de personal. Debido a la incertidumbre reinante por la reforma laboral, más de 130 operarios aceptaron irse ante el temor de recibir indemnizaciones aún menores en un futuro cercano", aportó la plataforma Gestión Sindical.

En el caso de los retiros voluntarios, la UOM indicó que el esquema incluyó el pago total de las indemnizaciones bajo el régimen previo a la reforma laboral, además de un bono equivalente a tres salarios.

Al mismo tiempo, desde la compañía describieron el escenario como una "tormenta perfecta", atravesada por la fuerte caída del consumo interno y la mayor apertura importadora, elementos que deterioran la capacidad de la industria local para competir con productos terminados importados.

La producción local de electrodomésticos, en caída libre

En el mercado de la electrónica, el reemplazo de lo producido en el país por lo generado fronteras hacia afuera explica la reducción de operarios o las suspensiones en BGH, Whirlpool, Aires del Sur y Neba, entre otras firmas.

La perspectiva, reconocen en ese segmento, es de una participación cada vez más amplia de importados en detrimento de la fabricación nacional. La pregunta que se hace el sector es qué alternativas se generarán en términos de empleos y cómo mantener a raya el clima de conflictividad laboral que viene brotando a partir de este nuevo y desafiante escenario comercial.

El cambio de modelo de negocios hacia un esquema basado en la importación se hace por demás visible en el nicho de la electrónica del hogar, donde la reducción de operaciones y la proliferación de suspensiones y despidos se intensifican semana tras semana.

En línea con esto, a fines del mes pasado BGH comunicó a su personal en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, que paralizará su producción por al menos un mes y medio. La medida estará vigente a partir de julio y la compañía decidió adelantar las vacaciones de sus operarios para evitar suspensiones inmediatas, pero todo indique que ese será el paso siguiente si las ventas no muestran signos de recuperación.

Según fuentes patagónicas, la decisión repercutirá en 600 empleos directos y casi 1.000 indirectos. La incertidumbre no solo pasa por la paralización de la producción, sino especialmente por el impacto directo en los ingresos de los trabajadores. En el caso de la planta de BGH en Río Grande, hasta ahora no hay definiciones oficiales sobre cómo se afrontará el pago de salarios de ese período sin actividad.

Fabricar fuera de Argentina, otra medida que se impone

Trasladar la producción fuera de la Argentina es otra medida que también vienen implementando las firmas de ese nicho. Un ejemplo en esa línea es la reconocida Peabody, que a principios de marzo inició un proceso de reestructuración de pasivos y decidió concentrar su actividad regional en Paraguay.

Como expuso iProfesional en ese momento, Goldmund SA, dueña de la marca en cuestión, "blanqueó" su incapacidad para cumplir con compromisos financieros y colocó a la suba de costos y el peso de las importaciones en el centro de las causas que complican su supervivencia comercial.

Ligado a esto, el empresario de origen coreano Do Su Choi, mejor conocido como Dante Choi, dueño de la compañía en cuestión desde 2004, explicó que dejó de producir en la Argentina y migró ese negocio a Luque, en el país limítrofe, por la disponibilidad de mejores costos y mayor apoyo oficial.

"Yo cometí el error de ser optimista. Debí achicarme en vez de invertir millones en maquinarias, nuevos productos y la nueva planta en La Tablada. Fue un gran error. Desde junio de 2025 estamos en recesión y la industria es la gran perdedora del modelo", declaró.

Respecto de la ola de productos que ingresan desde el exterior y complican la continuidad de la fabricación local, Choi enfatizó que "estamos importando basura y el Estado casi no controla".

"No pienso volver a producir en Argentina. En su momento compré máquinas, contraté especialistas, ingenieros. Todo eso lo perdí. No voy a perder más. Si vuelve el peronismo no creo que cambie de opinión. Para mí se terminó la Argentina industrial", concluyó, lapidario.

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