23 Febrero 2011 Seguir en 
Superó su nerviosismo para expresar lo que pensaba. "Señor juez, quería decir una cosa...", titubeó. Y luego agregó con voz más firme: "tengo la íntima convicción de que ese viernes que dispararon a mi padre, (los responsables) fueron Darío Pérez, Andrés Fabersani y Ema Gómez. A Fabersani, además, le dan positivo los dos exámenes de parafina". Agustín Aráoz Terán, el hijo mayor del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, comenzó con esas palabras lo que luego se transformaría en una de las escenas más sobresalientes de su declaración de hoy.
El testimonio sorprendió a todos los que estaban en el recinto, sobre todo a los imputados. El asombro y la tensión fueron en aumento cuando el joven se dirigió directamente al ex oficial Fabersani y lo acusó: "vos le has disparado a mi viejo, vos le has disparado a mi viejo". Gustavo Morales, abogado del acusado, lo cuestionó: "¿me podría decir qué pruebas tiene el testigo? Esta defensa va a pedir el falso testimonio calificado para él".
Entonces Fabersani intercedió en el intercambio de dichos. "Si querés plata, andá a laburar", le dijo a Aráoz Terán. "Callate asesino", le contestó este. La discusión siguió hasta que el presidente del tribunal, Pedro Roldán Vázquez, le dijo al testigo: "doctor Aráoz, terminó su testimonio, gracias, se puede retirar". Antes de levantarse de la silla, el joven volvió a dirigirse a Fabersani: "no vas a zafar de esta".
Habló una vecina
Antes del hijo de Aráoz, había prestado declaración Florencia Mazzeo, una vecina del magistrado. "Escuché que una mujer gritaba desde la casa del magistrado: ¿por qué lo has hecho?, ¿por qué lo has hecho?". Con esas palabras, silenció a todos los presentes en el juicio por el crimen del magistrado.
La testigo añadió que la persona que profería los alaridos era Ema Gómez. Sus dichos completan las versiones aportadas por otros vecinos, que contaron qué vieron el día del homicidio. El fiscal de Instrucción, Guillermo Herrera, sostiene que a Aráoz lo mataron cerca de las 17 del 26 de noviembre de 2006. Su hipótesis apunta a los ex policías Gómez y Darío Pérez. Ellos -según el funcionario judicial- lo habrían asesinado, luego de una discusión. LA GACETA ©







