23 Febrero 2011 Seguir en 
Cada uno de los implicados asiste desde el primer día con su incondicional séquito. Cuando afirman algo, el contingente asiente; si alguien los contradice, las malas caras surgen.
A la lista de los "asistencia perfecta" la encabezan los Aráoz. Cuatro de los nueve hijos del juez -algunos con sus parejas- asisten a cada audiencia junto con su tía, Laura Terán Luna.
Los acusados tampoco están solos.
La familia de Rodolfo Domínguez seguramente se quedó con las ganas de llevar una pancarta. Su madre, sus hermanas y sus hijas se encargaron de dejar en claro lo orgullosas que están de él.
Andrés Fabersani recibe el apoyo de su mujer, que cada mañana y tarde estuvo para calmar sus nervios y acompañarlo.
Darío Pérez y Rubén Albornoz siempre estuvieron con sus abogados. Pero, al igual que ocurrió con Fabersani, los seguidores aumentaron cuando se sentaron ante el tribunal.
El familiar que más horas lleva en el Palacio de Tribunales fue Carlos Alberto Gómez, padre de Ema Hortencia. Antes llegaba con su esposa, Griselda Rojo, y una amiga; ayer estuvieron dos tías de la ex agente. Incluso, una de ellas le acercó a la polémica rubia una estampita, que esta guardó en su cartera.
Jorge González no tiene nada que ver con los imputados. Pero el jubilado quería ver con sus propios ojos el juicio. Y, sobre todo, a Ema Gómez. "No por su belleza, sino por ese temperamento combinado con el desconcierto que genera", explicó. (Sabrina Prieto - Redacción LA GACETA)
A la lista de los "asistencia perfecta" la encabezan los Aráoz. Cuatro de los nueve hijos del juez -algunos con sus parejas- asisten a cada audiencia junto con su tía, Laura Terán Luna.
Los acusados tampoco están solos.
La familia de Rodolfo Domínguez seguramente se quedó con las ganas de llevar una pancarta. Su madre, sus hermanas y sus hijas se encargaron de dejar en claro lo orgullosas que están de él.
Andrés Fabersani recibe el apoyo de su mujer, que cada mañana y tarde estuvo para calmar sus nervios y acompañarlo.
Darío Pérez y Rubén Albornoz siempre estuvieron con sus abogados. Pero, al igual que ocurrió con Fabersani, los seguidores aumentaron cuando se sentaron ante el tribunal.
El familiar que más horas lleva en el Palacio de Tribunales fue Carlos Alberto Gómez, padre de Ema Hortencia. Antes llegaba con su esposa, Griselda Rojo, y una amiga; ayer estuvieron dos tías de la ex agente. Incluso, una de ellas le acercó a la polémica rubia una estampita, que esta guardó en su cartera.
Jorge González no tiene nada que ver con los imputados. Pero el jubilado quería ver con sus propios ojos el juicio. Y, sobre todo, a Ema Gómez. "No por su belleza, sino por ese temperamento combinado con el desconcierto que genera", explicó. (Sabrina Prieto - Redacción LA GACETA)







