"Mi papá sabía quién manejaba droga en el Roca"

Agustín Aráoz Terán dijo que su padre había cortado su relación con Ema Gómez antes del crimen y desconoció su firma en un acta judicial. "Por favor, no pregunten sobre cosas que ya están claramente respondidas. Aceleremos los interrogatorios", pidió Roldán Vázquez y consiguió evitar dilaciones en la jornada.

DISPERSO. El hijo de la víctima no era claro a la hora de hablar. Por eso, Roldán Vázquez dispuso que regrese hoy. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO - ANALIA JARAMILLO
DISPERSO. El hijo de la víctima no era claro a la hora de hablar. Por eso, Roldán Vázquez dispuso que regrese hoy. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO - ANALIA JARAMILLO
23 Febrero 2011
La relación entre sus padres. La aparición de Ema Hortencia Gómez en la vida de su familia. La hipótesis de la mafia policial. Los detalles de la noche del crimen. Agustín Aráoz Terán no pudo con tantos recuerdos y acabó desbordado. "¿Se siente bien? ¿Necesita un descanso?", le preguntó varias veces el juez Pedro Roldán Vázquez al hijo del juez asesinado, Héctor Agustín Aráoz. El testigo contestó siempre que sí, pero el presidente del tribunal decidió que suspendiera su declaración hasta hoy. "Lo veo notablemente disperso", le explicó Roldán Vázquez.

De todas formas, el tiempo que estuvo ante el estrado bastó para que hablara sobre varios puntos misteriosos que envuelven a la muerte de su padre. Incluso, el joven abogado dejó abierto otro interrogante, luego de que le mostraran las dos declaraciones judiciales que constan en el expediente. "Yo no declaré dos veces en la fiscalía. Sólo fui una vez como testigo. Y jamás declaré que mi padre tenía una pistola calibre 9 mm en su mesa de luz", expresó. Además, puso en duda que la firma en una de las actas fuera suya.

El fiscal de Instrucción, Guillermo Herrera, sostiene que al juez Aráoz lo mataron cerca de las 17 del 26 de noviembre de 2004. Su hipótesis apunta a los ex policías Ema Gómez y Darío Pérez. Ella, según Herrera, mantenía relaciones sentimentales con el juez y con Pérez. La conflictiva situación, indica su versión, habría derivado en una pelea que concluyó con el crimen del magistrado.

El ex comisario Rodolfo Domínguez, el ex oficial Andrés Fabersani y el oficial Rubén Albornoz trabajaban en la comisaría de Banda del Río Salí. Ellos intervinieron en el hecho, para lo cual tuvieron que recorrer tres ciudades hasta llegar a avenida Aconquija 2.950, donde vivía el juez de Menores. Según Herrera, encubrieron el homicidio.

Aráoz Terán ayer desechó la hipótesis pasional, e impulsó la versión de la mafia policial. "Poco antes del crimen, mi papá me pidió que fuera a buscar la camioneta porque lo estaban siguiendo. Ahí tuvimos una pequeña discusión. Yo le dije: ?papá, por qué me llamás para estas cosas si sabés que estoy estudiando?. Entonces, él me contó que sabía quién estaba detrás del manejo de la droga en el Roca", declaró el joven de 28 años.

Aráoz Terán aclaró que no le contó todo esto al fiscal porque se sentía muy consternado. "La primera vez que declaré (el 30 de noviembre de 2004) me limité a responder lo que me preguntaban. Y la segunda (el 9 de diciembre de ese año) no sabía que se trataba de una declaración. Me estoy enterando ahora", aseveró.

Le mostraron dos veces las distintas actas judiciales. Finalmente, señaló la última y dijo: "esa no es mi firma".

También habló sobre la relación entre Ema Gómez y su padre. "Él les había comentado a mis hermanos, y quería comentármelo a mí, que hace unos 20 días había cortado toda relación con Gómez", dijo.

Y añadió: "hasta donde yo sé, mi madre no sabía de esa relación. Él quería volver con ella, y por eso había decidido no verla más". Luego, contó que la vio por primera vez luego de un asado dominical en la casa de su padre. "Nosotros estábamos yendo y ella caminaba hacia el portón. Sospeché ahí que mi padre tenía una relación con alguien", dijo. Sin embargo, aclaró que habló con ella por primera vez la noche del crimen, luego de que Fabersani se acercara insistentemente -según su versión- a decirle que Ema Gómez había sido la autora del homicidio. "Ella estaba en una camioneta. Le pregunté qué había pasado, pero ella estaba en una crisis nerviosa y no contestó nada", señaló.

Minutos más tarde, Aráoz Terán no pudo más. Le ordenaron que regresara hoy y descanse. Si está bien, seguirá declarando. Las partes consideran que su palabra es clave: es la última persona de su familia que vio con vida al juez.

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