02 Julio 2006 Seguir en 
La reparación del atraso histórico en materia de infraestructura en las provincias que integran el Norte Grande, sigue siendo una expresión de anhelo más que un hecho concreto. Hace un año y ocho meses, el presidente Néstor Kirchner y el entonces presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, presentaron los alcances y los contenidos del Programa de Desarrollo e Integración del Norte Grande. El ambicioso plan preveía la construcción de infraestructura vinculada con el desarrollo productivo, económico y social de los nueve distritos que integran esta parte del país.
En aquel acto se firmó la carta de intención por la que se establece el compromiso de ambas partes para dar cumplimientos a las etapas técnicas y administrativas para la aprobación de un programa de inversión de U$S 900 millones.
Así, arrancó el proceso de selección de los trabajos considerados importantes y prioritarios para cada jurisdicción. Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, contaría con U$S 100 millones cada una para ejecutar obras que tiendan a revertir las desigualdades regionales históricas con el resto del país.
El ambicioso plan -ya anunciado por tantos gobiernos que precedieron al actual- cuenta con cuatro subprogramas:
Energético: comprende el financiamiento de una línea de alta tensión para la interconexión NOA-NEA de 1.160 kilómetros en 500 kv, con dos subestaciones intermedias en Monte Quemado (Santiago del Estero) y San Juancito (Jujuy). Tucumán debería destinar unos $ 84 millones.
Vial: está integrado por múltiples obras que tienden a construir, mejorar y rehabilitar tramos de rutas nacionales y provinciales que faciliten el crecimiento de los sectores productivos y de servicios. Hídrico: está integrada por obras de saneamiento, riego y control de inundaciones. En este ítem, Tucumán pidió fondos para construir el dique Potrero de las Tablas ($114 millones) y el Canal Los Puestos ($ 6,9 millones).
Apoyo a la competitividad: en este subprograma se incluyen obras que favorezcan el desarrollo de las cadenas productivas de la región, con el fin de disminuir sus obstáculos y sus debilidades. En el caso tucumano, podría tratarse del traslado del centro de transferencias de carga ferroviaria, incluido en el programa BID.
En aquel acto se firmó la carta de intención por la que se establece el compromiso de ambas partes para dar cumplimientos a las etapas técnicas y administrativas para la aprobación de un programa de inversión de U$S 900 millones.
Así, arrancó el proceso de selección de los trabajos considerados importantes y prioritarios para cada jurisdicción. Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, contaría con U$S 100 millones cada una para ejecutar obras que tiendan a revertir las desigualdades regionales históricas con el resto del país.
El ambicioso plan -ya anunciado por tantos gobiernos que precedieron al actual- cuenta con cuatro subprogramas:
Energético: comprende el financiamiento de una línea de alta tensión para la interconexión NOA-NEA de 1.160 kilómetros en 500 kv, con dos subestaciones intermedias en Monte Quemado (Santiago del Estero) y San Juancito (Jujuy). Tucumán debería destinar unos $ 84 millones.
Vial: está integrado por múltiples obras que tienden a construir, mejorar y rehabilitar tramos de rutas nacionales y provinciales que faciliten el crecimiento de los sectores productivos y de servicios. Hídrico: está integrada por obras de saneamiento, riego y control de inundaciones. En este ítem, Tucumán pidió fondos para construir el dique Potrero de las Tablas ($114 millones) y el Canal Los Puestos ($ 6,9 millones).
Apoyo a la competitividad: en este subprograma se incluyen obras que favorezcan el desarrollo de las cadenas productivas de la región, con el fin de disminuir sus obstáculos y sus debilidades. En el caso tucumano, podría tratarse del traslado del centro de transferencias de carga ferroviaria, incluido en el programa BID.









