02 Julio 2006 Seguir en 
Generar políticas publicas que tiendan a achicar la brecha de desigualdad entre regiones está previsto en la Constitución nacional y también en la recientemente sancionada Constitución provincial. Esto fue un objetivo fundacional de la Comunidad Europea, que tenía en vista reducir la disparidad entre los niveles de desarrollo y el retardo de las regiones menos favorecidas. Para lograrlo, instituyó:1) Los fondos estructurales: distribuidos a partir de una rigurosa política de ayudas, instrumentada con medidas estructurales en la acepción más amplia del término y que comprende las infraestructuras materiales, humanas, culturales y sociales. Junto con el financiamiento de las infraestructuras, las ayudas se orientaron a volver competentes las empresas, mediante incentivaciones a las inversiones y a las innovaciones; acompañándolas en sus esfuerzos para adecuar las ayudas de manera inteligente, limitadas en el tiempo y en montos decrecientes. Estudios recientes han confirmado que la dotación de capital público y su incremento es el factor explicativo más importante para el crecimiento de la productividad de las empresas.2) Los fondos de cohesión: apuntaron a beneficiar a aquellos estados miembros cuyo PBI per cápita era inferior al 90% de la media comunitaria: tales los casos de España, Grecia, Irlanda y Portugal. (el NOA tiene un ingreso per cápita inferior en un 57% al ingreso per cápita promedio de la Argentina).
Los gobiernos del NOA por décadas han declamado su interés en la región. De haberse interesado en serio ya estaríamos trabajando con una junta de gobernadores diseñando la estrategia para el debate de los grandes temas. Un diagnóstico general ayudará a definir las grandes líneas políticas de intervención en la economía para activar los recursos potenciales ociosos, disminuir las presiones migratorias por la marginalidad, crear condiciones para el crecimiento de la productividad y competitividad de las empresas, su inserción comercial en el mundo y mejorar las infraestructuras a fin de lograr resultados socialmente deseables.
Los gobernadores deben aprovechar este momento que es favorable en lo económico y en lo político por las excelentes relaciones que mantienen con el Presidente, sugiriendo la creación del Fondo de Integración Solidaria del NOA (Fisnoa) para financiar proyectos y programas a concretarse en el decenio 2006/2016 con recursos incorporados al presupuesto de la Nación, y con un riguroso contralor del cumplimiento de sus metas.
En definitiva, superar la trillada crítica de la política "clientelista" o "del bolsón" con una política pública de intervención para crear las ventajas competitivas que el NOA necesita para insertarse en la globalización. Una decisión de este tipo acabaría con las discusiones del "pago chico" y reconciliará a la clase política con la ciudadanía.
Los gobiernos del NOA por décadas han declamado su interés en la región. De haberse interesado en serio ya estaríamos trabajando con una junta de gobernadores diseñando la estrategia para el debate de los grandes temas. Un diagnóstico general ayudará a definir las grandes líneas políticas de intervención en la economía para activar los recursos potenciales ociosos, disminuir las presiones migratorias por la marginalidad, crear condiciones para el crecimiento de la productividad y competitividad de las empresas, su inserción comercial en el mundo y mejorar las infraestructuras a fin de lograr resultados socialmente deseables.
Los gobernadores deben aprovechar este momento que es favorable en lo económico y en lo político por las excelentes relaciones que mantienen con el Presidente, sugiriendo la creación del Fondo de Integración Solidaria del NOA (Fisnoa) para financiar proyectos y programas a concretarse en el decenio 2006/2016 con recursos incorporados al presupuesto de la Nación, y con un riguroso contralor del cumplimiento de sus metas.
En definitiva, superar la trillada crítica de la política "clientelista" o "del bolsón" con una política pública de intervención para crear las ventajas competitivas que el NOA necesita para insertarse en la globalización. Una decisión de este tipo acabaría con las discusiones del "pago chico" y reconciliará a la clase política con la ciudadanía.










