02 Julio 2006 Seguir en 
La mayor parte de los $ 1.900 millones invertidos por el Poder Ejecutivo y los fondos que llegaron desde la Nación durante los primeros tres años de la actual gestión, se volcó a obras con alto impacto social. Según el ministro de Economía, Jorge Jiménez, durante la primera etapa de la administración del gobernador José Alperovich debió priorizar los trabajos, focalizando su acción en obras que busquen mejorar la calidad de vida de los tucumanos.
"Así, con aportes del Gobierno nacional, avanzamos con la ejecución de planes de viviendas, llevamos agua potable y cloacas a zonas que no tenían esos servicios básicos y, fundamentalmente, se ejecutaron obras que cambiaron la prestación de otros servicios esenciales como la salud y la educación", puntualizó el conductor de Economía. No obstante, aclara el funcionario, no se dejó de invertir fondos para mantener la red vial en toda la provincia.
Jiménez indicó que, ante el crecimiento continuo de la economía argentina, "la provincia no puede quedarse atrás en planes que faciliten el desarrollo productivo". Una de las principales preocupaciones del sector privado pasa por la provisión de energía al sector industrial. En este aspecto, desde el Gobierno sostienen que una parte del problema será solucionado con la ayuda de la Nación (abastecimiento de gas) y otras parte con aportes mixtos para obras del plan de transporte de energía eléctrica.
Jiménez, en este sentido, precisó que se prevé un programa que se ejecutará en toda la provincia hasta 2016 con una inversión mixta (sectores público y privado) de $ 167,3 millones.
No obstante, el ministro de Economía reconoció que la Provincia no está en condiciones de ampliar su nivel de inversión, con el fin de ejecutar obras de gran envergadura, sean estas para asegurar la cuestión energética o para la reparación integral de la red secundaria y terciaria de la provincia. "El Gobierno no descuidará la atención de la red vial, pero sí dará prioridad a obras en 1.000 kilómetros de caminos terciarios existentes", puntualizó.
Aparte del préstamo gestionado por la Nación ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Poder Ejecutivo procura acceder a un préstamo directo del Banco Mundial (BM), cercano a los U$S 100 millones.
Un informe de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) prevé destinar unos U$S 53,8 millones para el ensanche, repavimentación y construcción de calzadas en rutas provinciales por donde pasa la producción tucumana. Otros U$S 28,5 millones serían destinados a la construcción de canales de desagües y entubamiento de existentes, con el objetivo de evitar las inundaciones. Además, se proyectaron más obras de infraestructura básica social.
"Así, con aportes del Gobierno nacional, avanzamos con la ejecución de planes de viviendas, llevamos agua potable y cloacas a zonas que no tenían esos servicios básicos y, fundamentalmente, se ejecutaron obras que cambiaron la prestación de otros servicios esenciales como la salud y la educación", puntualizó el conductor de Economía. No obstante, aclara el funcionario, no se dejó de invertir fondos para mantener la red vial en toda la provincia.
Jiménez indicó que, ante el crecimiento continuo de la economía argentina, "la provincia no puede quedarse atrás en planes que faciliten el desarrollo productivo". Una de las principales preocupaciones del sector privado pasa por la provisión de energía al sector industrial. En este aspecto, desde el Gobierno sostienen que una parte del problema será solucionado con la ayuda de la Nación (abastecimiento de gas) y otras parte con aportes mixtos para obras del plan de transporte de energía eléctrica.
Jiménez, en este sentido, precisó que se prevé un programa que se ejecutará en toda la provincia hasta 2016 con una inversión mixta (sectores público y privado) de $ 167,3 millones.
No obstante, el ministro de Economía reconoció que la Provincia no está en condiciones de ampliar su nivel de inversión, con el fin de ejecutar obras de gran envergadura, sean estas para asegurar la cuestión energética o para la reparación integral de la red secundaria y terciaria de la provincia. "El Gobierno no descuidará la atención de la red vial, pero sí dará prioridad a obras en 1.000 kilómetros de caminos terciarios existentes", puntualizó.
Aparte del préstamo gestionado por la Nación ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Poder Ejecutivo procura acceder a un préstamo directo del Banco Mundial (BM), cercano a los U$S 100 millones.
Un informe de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) prevé destinar unos U$S 53,8 millones para el ensanche, repavimentación y construcción de calzadas en rutas provinciales por donde pasa la producción tucumana. Otros U$S 28,5 millones serían destinados a la construcción de canales de desagües y entubamiento de existentes, con el objetivo de evitar las inundaciones. Además, se proyectaron más obras de infraestructura básica social.










