Seguí el juicio contra Cristina y Máximo Kirchner por las causas Hotesur y Los Sauces
Resumen para apurados
- El Tribunal Oral Federal 5 inició este viernes en Retiro el juicio contra Cristina y Máximo Kirchner por presunto lavado de dinero en las causas Hotesur y Los Sauces.
- La fiscalía acusa maniobras con contratistas de obra pública mediante hoteles y alquileres. El proceso oral comenzó tras revocarse los sobreseimientos dictados en 2021.
- El proceso determinará si los negocios familiares configuraron un esquema de lavado; es el tercer juicio oral para la expresidenta y el primero que enfrenta su hijo.
El juicio oral a Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo Kirchner por las causas Hotesur y Los Sauces comenzó este viernes en los tribunales federales de Retiro. El debate se inició con la lectura de la acusación fiscal, que sostiene que la familia del expresidente Néstor Kirchner habría montado un circuito inmobiliario y hotelero para canalizar fondos de presunta procedencia ilícita.
La expresidenta y el diputado nacional participan de manera remota, mientras que los abogados defensores y el contador Víctor Manzanares, arrepentido en la investigación, se encuentran en la sala de audiencias. El presidente del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), José Michilini, dio por iniciado el proceso, que también integran los jueces Adriana Pallioti y Fernando Machado Pelloni. Santiago Schiopetto se desempeña como cuarto juez suplente y el fiscal Diego Velasco está a cargo de la acusación.
La primera etapa del debate está dedicada a la causa Los Sauces, cuya acusación comenzó a leerse después de que el tribunal respondiera los planteos de las partes. Michilini explicó que la lectura continuará hasta completar los 10 días hábiles necesarios para dar inicio al tratamiento de Hotesur dentro del mismo juicio. Además, confirmó que finalmente no habrá audiencia este sábado.
En este tramo hay 25 acusados, entre ellos Cristina y Máximo Kirchner, los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. Para la expresidenta, se trata del inicio de su tercer juicio oral, mientras que su hijo enfrentará por primera vez un debate de estas características.
La acusación
La lectura del requerimiento fiscal comenzó con una descripción de la hipótesis central de la investigación. Los fiscales federales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques sostuvieron que existió una “compleja maniobra de corrupción” durante más de 12 años, mediante la cual los responsables habrían sustraído fondos públicos y les habrían dado apariencia de legalidad a través de operaciones comerciales.
“Hubo una compleja maniobra de corrupción” montada por “una organización criminal”, cuyos “jefes fueron los exprimeros mandatarios Néstor Kirchner y Cristina Fernández” y cuyo “organizador” habría sido Máximo Kirchner, señala el dictamen acusatorio que comenzó a leerse en la audiencia.
Según la fiscalía, el mecanismo habría permitido canalizar dinero obtenido a través de empresarios beneficiados con contratos de obra pública vial. Los fondos habrían ingresado al patrimonio familiar mediante alquileres de propiedades, operaciones inmobiliarias y contratos vinculados con la actividad hotelera.
La acusación sostiene que esas transacciones habrían permitido disimular el origen de los recursos y presentarlos ante las autoridades fiscales y anticorrupción como ingresos provenientes de actividades lícitas. El juicio deberá determinar si los negocios cuestionados respondían a operaciones comerciales genuinas o si formaban parte de un esquema de lavado de activos, consignó el sitio Infobae.
Hoteles y contratos de alquiler
La causa Hotesur se concentra en la compra y explotación de establecimientos hoteleros de la familia Kirchner, principalmente los hoteles Alto Calafate y Las Dunas, en Santa Cruz, además de La Aldea del Chaltén.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, la administración de esos establecimientos quedó en manos de Valle Mitre, una empresa vinculada al grupo de Lázaro Báez. La firma habría recibido fondos de compañías relacionadas con el empresario y luego habría pagado alquileres a Hotesur, Los Sauces y a la sucesión de Néstor Kirchner.
Los investigadores cuestionaron operaciones que, según su interpretación, no respondían a una lógica comercial habitual. Entre ellas, señalaron contratos de alojamiento de trabajadores de empresas constructoras en establecimientos ubicados a cientos de kilómetros de las obras viales en las que se desempeñaban.
El requerimiento fiscal consignó que Valle Mitre recibió $ 75.870.060,24 de empresas del grupo Báez entre 2007 y 2015. De ese total, $ 70.949.170,95 habrían provenido de Austral Construcciones, la firma principal del empresario.
La acusación también identificó pagos de Valle Mitre a Hotesur por $ 28.597.624 por la explotación del Hotel Alto Calafate entre 2008 y 2013, y otros $ 6.909.708 por la Hostería Las Dunas. En el caso de La Aldea del Chaltén, propiedad de Los Sauces, la investigación registró un flujo de $ 2.836.724.
Para los fiscales, esa secuencia de ingresos y pagos habría servido para alejar los fondos de su origen y darles una apariencia de legalidad.
Los Sauces y los empresarios
La investigación sobre Los Sauces SA, sociedad constituida en 2006 por Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Máximo Kirchner, se centra en los contratos de alquiler de propiedades familiares a empresas vinculadas con Báez y con el Grupo Indalo, de Cristóbal López y Fabián De Sousa.
La fiscalía sostiene que esos acuerdos habrían permitido justificar ingresos para la familia mediante cánones locativos que no responderían a operaciones comerciales genuinas. Entre los inmuebles investigados figuran propiedades en Río Gallegos, El Calafate, El Chaltén y la Ciudad de Buenos Aires, incluido un dúplex en el edificio Madero Center, en Puerto Madero, ocupado por sociedades vinculadas con López.
Los acusadores también cuestionaron retiros de fondos de la sociedad por parte de sus accionistas y el uso de inmuebles sin una contraprestación que consideraran adecuada.
Los roles que atribuye la fiscalía
En el caso de Cristina Kirchner, la acusación se apoya en su participación como accionista de las empresas familiares y en su presunta intervención en operaciones patrimoniales, aprobaciones contables y decisiones vinculadas con la continuidad de los contratos hoteleros e inmobiliarios.
Respecto de Máximo Kirchner, los fiscales le atribuyen una participación directa en la administración de las sociedades, la adquisición de propiedades, la firma de contratos de locación, la aprobación de balances y el manejo de fondos. También sostienen que intervino en operaciones de la sucesión de su padre y en la continuidad de los acuerdos comerciales investigados.
La investigación fue elevada a juicio por el juez federal Julián Ercolini. En diciembre de 2024, la Corte Suprema dejó firme la continuidad del proceso oral al rechazar los recursos contra el fallo de Casación que había revocado los sobreseimientos sin juicio dictados en 2021. Florencia Kirchner, también investigada inicialmente, quedó excluida del debate porque su sobreseimiento permaneció firme.









