Resumen para apurados
- El Banco Central amplió en Argentina el acceso a los créditos hipotecarios del FGS a personas que posean una propiedad pero no puedan usarla, buscando expandir el financiamiento.
- En la segunda licitación por $200.000 millones, el requisito pasó de primera vivienda a uso permanente, fijando un tope de tasa del 7,5% y un plazo mínimo de 15 años.
- El programa prevé canalizar hasta $2 billones y sumar 20.000 beneficiarios, facilitando el cambio de vivienda o el acceso a herederos sin posesión real del inmueble.
La segunda licitación de depósitos a plazo fijo UVA del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), convocada por el Banco Central, tendrá características particulares para aquellos que quieran acceder a un crédito hipotecario, al ampliarse el universo de personas que podrán acceder a ese financiamiento.
La autoridad monetaria dispondrá de otra remesa de $ 200.000 millones y los bancos adjudicatarios deberán destinar esos recursos a préstamos hipotecarios para vivienda única. Originalmente, se estableció que esos recursos deberán ser usados, en forma exclusiva, para el otorgamiento de créditos hipotecarios destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de viviendas.
Ahora, ese requisito se ampliará. La segunda licitación reemplaza esa condición por la de vivienda única o de uso permanente. La Comunicación del Banco Central prevé que podrán recibir el financiamiento quienes no tengan otra vivienda y también quienes, pese a ser titulares de una propiedad, “no dispongan de su uso”.
La diferencia puede incluir situaciones en las que una persona sea dueña de un inmueble, pero no pueda habitarlo, como un departamento alquilado, cedido o alcanzado por un usufructo. La norma no precisa qué casos aceptarán las entidades ni cómo deberán acreditarse, por lo que esos requisitos quedarán sujetos a la instrumentación de cada banco, consigna Infobae.com.
“Llamado a la segunda licitación del FGS para plazos fijos, un mes después de la primera. Cambio principal y muy importante: deja de ser para primera vivienda, ahora es para única vivienda o de uso permanente. Es sutil, pero abre el mercado de créditos a todos los que quieren pasar de un 2 a 3 ambientes, por ejemplo. También para el que tenga pero haga usufructo”, señaló el economista Federico González Rouco, de Empiria.
El experto puso el siguiente ejemplo que, con esta ampliación, “una persona que posee una parte de un inmueble recibida por herencia pero no vive allí, o alguien que es titular de una propiedad cuyo usufructo pertenece a otra persona, como puede ocurrir con una donación en vida”.
La tasa
El programa lanzado con recursos del FGS estableció que las entidades que utilicen esos fondos para otorgar créditos hipotecarios no podrán cobrar una tasa superior a 7,5%, deberán ofrecer un plazo mínimo de 15 años y tendrán un tope de 150.000 UVA por préstamo. El programa prevé canalizar hasta $ 2 billones hacia créditos destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda. Pero, para comprar una propiedad no alcanza solo con mirar la tasa, sino que hay que cumplir una serie de condiciones indispensables, antes siquiera de pensar en tener los ingresos suficientes para afrontar la cuota: reunir el anticipo que el banco no financia, afrontar los gastos de la operación y, recién entonces, demostrar que el sueldo permite acceder al préstamo.













