¿Invasión en Tucumán? Por qué aparecen cientos de hormigas voladoras

La masiva reaparición de hormigas aladas en las calles tras días de calor, humedad y lluvia encendió las alarmas de los vecinos. La especialista Fabiana Cuezzo explica por qué no se trata de un peligro ni de una plaga, sino del “vuelo nupcial”, una etapa clave en la reproducción de las colonias.

MANSOS. Aunque su irrupción en los hogares genera preocupación, estos ejemplares no pican ni representan un riesgo para la salud.
MANSOS. Aunque su irrupción en los hogares genera preocupación, estos ejemplares no pican ni representan un riesgo para la salud.
Por Ariane Armas 02 Octubre 2026

Resumen para apurados

  • Cientos de hormigas aladas aparecieron en Tucumán tras días de calor y lluvia debido a su vuelo nupcial reproductivo, según explicó la especialista Fabiana Cuezzo.
  • La combinación climática de alta humedad y precipitaciones facilitó la salida masiva de estos insectos, lo que encendió la preocupación vecinal en calles y hogares.
  • Expertos aclararon que los ejemplares son inofensivos, no pican ni son una plaga, por lo que el fenómeno cesará de forma natural tras cumplir su ciclo de apareamiento.
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Tras una jornada de lluvia y calor, la escena suele repetirse en Yerba Buena, en Tafí Viejo, o en barrios de la capital: pequeñas sombras aladas sobre las veredas, densas nubes de insectos suspendidas en el aire y cientos de ejemplares acumulados sobre el piso en pocos minutos. La imagen suele encender alarmas y despertar una pregunta inmediata entre los vecinos: ¿se trata de una invasión de hormigas voladoras?

La respuesta de Fabiana Cuezzo, investigadora del Conicet y especialista en hormigas (mirmecóloga), desmitifica el fenómeno. No es una invasión ni un evento extraordinario. Las hormigas aladas son el motor del ciclo reproductivo de las colonias, y su presencia masiva responde a una combinación exacta de condiciones ambientales.

“Es un fenómeno absolutamente normal para esta época del año”, explica Cuezzo. Al igual que las termitas, las hormigas son insectos sociales organizados en castas con funciones bien delimitadas. Mientras las obreras sin alas caminan cotidianamente por jardines, veredas y paredes, las reproductoras desarrollan alas para cumplir un rol específico. Por eso, su irrupción repentina no señala la llegada de una especie extraña, sino a los individuos reproductores preparándose para abandonar el hormiguero original.

El vuelo nupcial

El fenómeno tiene nombre científico: vuelo nupcial. Ocurre cuando el clima se vuelve favorable y las colonias producen de forma masiva machos y reinas fértiles con alas.

“En épocas de calor intenso y alta humedad, acentuadas por las lluvias, la población de estos nidos comienza a reproducirse y libera reproductores a gran escala”, señala la experta. En muchas especies, cada hormiguero puede generar miles de ejemplares en una sola jornada.

Las alas cumplen una misión clave: permitir la dispersión de machos y reinas para cruzarse con individuos de otras colonias y evitar la endogamia. Tras el apareamiento aéreo, el destino de cada uno se separa drásticamente:

• Los machos: Mueren a las pocas horas. Por eso es habitual ver verdaderas alfombras de insectos muertos sobre el cemento.

• Las reinas: Ya fecundadas, descienden al suelo, pierden sus alas y buscan afanosamente un lugar donde fundar una nueva colonia.

Entonces, ¿por qué aparecen tantas juntas? La magnitud del fenómeno está directamente atada al clima regional.

“Con mucho calor y lluvias continuas, la tasa de reproducción suele duplicarse o triplicarse”, advierte. No obstante, no todas las hormigas reaccionan igual. La provincia alberga una biodiversidad sobresaliente, con más de 600 especies registradas. Así, los tiempos de vuelo, los picos de salida y la distancia de dispersión varían sustancialmente.

En la puerta de casa

Encontrar cientos de hormigas aladas en el patio no significa necesariamente que la colonia matriz esté instalada en ese mismo terreno.

La capacidad de vuelo cambia drásticamente según la especie. Cuezzo ejemplifica con las hormigas del género Atta (las cortadoras de hojas habituales en la región): “En el Parque 9 de Julio o a lo largo de la avenida Soldati existen grandes colonias de este género. Sus reproductores pueden volar y dispersarse hasta casi un kilómetro de su nido de origen”. En contraste, las especies de menor tamaño apenas se desplazan entre 100 y 200 metros.

Nube insectil: un engranaje de gran valor para el ecosistema natural

Aunque la aparición de las hormigas voladoras puede ser molesta para los vecinos, para la naturaleza es un evento vital.

El proceso es metódico: las lluvias y el calor activan la colonia; machos y reinas despegan en masa; ocurre el apareamiento en el aire; los machos perecen y las reinas descienden para asegurar la supervivencia de la especie.

La nube insectil que dura un par de horas es sólo la manifestación visible de un engranaje biológico que suele transcurrir fuera de la vista humana.

Al considerar que los meses de humedad y calor recién dan inicio, no sería inusual que la presencia de estos insectos se extienda al menos hasta enero o febrero del próximo año. De todas formas, el tiempo de permanencia varía según la especie, por lo que no es una regla general para cada caso.

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