El oficialismo confía en que la oposición no logrará reunir el quórum necesario para tratar en Diputados la derogación del DNU 70/23, cuya sesión especial fue convocada para el 15 de octubre. Mientras tanto, distintos bloques opositores analizan alternativas para avanzar sobre uno de los puntos más cuestionados del megadecreto: la derogación de la Ley de Tierras.
En la mesa política de Javier Milei sostienen que las negociaciones con gobernadores y distintos espacios legislativos pueden resultar determinantes. En ese sentido, destacan el vínculo que el Presidente viene construyendo con los mandatarios provinciales, fortalecido durante su viaje a Francia.
El principal desafío para la oposición se presenta antes de la votación: necesita reunir a 129 diputados para abrir la sesión. Según informó Perfil, las conversaciones con bloques y gobernadores ya comenzaron y en la Casa Rosada consideran que no se alcanzaría esa cifra. En La Libertad Avanza aseguran, además, contar con el acompañamiento del PRO y de un sector de la UCR, pero la atención estará puesta en los espacios provinciales y dialoguistas.
Inviolabilidad de la propiedad privada
El Senado ya rechazó el DNU en marzo de 2024. Si Diputados también votara en contra, el megadecreto quedaría definitivamente derogado. Ante ese escenario, el oficialismo evalúa sacar el debate sobre las tierras rurales de la discusión general y darle un tratamiento específico. Entre las alternativas aparece la posibilidad de incorporar un capítulo sobre la compra de tierras por extranjeros al proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, además de avanzar con la iniciativa de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que cuenta con media sanción del Senado.
La estrategia oficial apunta así a evitar que la Ley de Tierras se convierta en un punto de acuerdo entre sectores que pretenden rechazar el DNU completo. En el Gobierno entienden que algunos bloques dialoguistas pueden cuestionar la compra de tierras, pero no necesariamente acompañar la derogación de todo el megadecreto.









