TEL AVIV, Israel.- A medida que se acercan las elecciones en Israel, el país se encuentra ante nuevas revelaciones sobre supuestas alertas del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. El primer ministro Benjamín Netanyahu ha tratado de contener la tormenta política con un encendido discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, dirigido a sus votantes y al mundo.
Una serie de informes periodísticos difundidos el fin de semana revivió la controversia sobre si Netanyahu recibió alertas de inteligencia extranjera antes del ataque y no las trasladó a su cúpula de seguridad. Las revelaciones coinciden con el inicio de la campaña para las elecciones legislativas del 27 de octubre.
Según publicó ayer el medio “EuroNews”, el diario estadounidense “The New York Times” confirmó, citando a varios funcionarios, una información previa del periódico israelí “Haaretz” según la cual el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, advirtió en privado a Netanyahu sobre el ataque y que esa alerta no llegó a los responsables de seguridad israelíes. De acuerdo con ese relato inicial, Netanyahu respondió con calma y aseguró que Israel estaba “preparado” para lidiar un ataque de ese tipo.
La columnista Vivian Salama del medio “The Atlantic”, reportó el viernes que el jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, realizó una visita secreta de 67 minutos a Israel el 26 de septiembre de 2023 (es decir, 11 días antes del ataque) para advertir sobre una posible ofensiva de Hamas, sin precisar detalles ni con quién se reunió.
El ex ministro de Defensa Yoav Gallant declaró a la radio del Ejército israelí que Hamas envió un mensaje a Israel a través del Shin Bet (el servicio de inteligencia y seguridad interna de Israel), semanas antes del ataque, en el que Yahya Sinwar, uno de los líderes de Hamas, anticipaba que iba a “sacudir las cárceles”. Gallant insiste en que no fue informado de estas alertas durante su gestión y que se enteró por la prensa.
“Ya desmentida”
La oficina del primer ministro rechazó las tres informaciones.
Calificó al reporte de “The Atlantic” como una versión “ya desmentida” que “se recicla para manipular a la opinión pública”. y recordó que Egipto negó oficialmente el 11 de octubre de 2023 haber alertado a Israel. Sobre el aviso emiratí, la oficina había negado meses atrás cualquier contacto con bin Zayed antes del ataque.
La oposición israelí reclama una investigación oficial sobre si Netanyahu recibió y desestimó estas advertencias; el Gobierno no convocó ninguna pesquisa hasta el momento.
Guerra y anexión
Netanyahu pronunció un discurso ante la Asamblea General de la ONU con tono de campaña hacia el electorado israelí, en el que defendió la gestión de la guerra, calificó como “la mayor mentira del siglo” las acusaciones de genocidio contra Israel.
El jueves, ante la ONU, el líder israelí apuntó contra Qatar, Turquía e Irán por “financiar campañas de desprestigio”.
Ayer, su ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, pidió que Israel anexione partes del sur de Líbano y de la Franja de Gaza y que las fuerzas israelíes libren una “guerra” contra los palestinos en Cisjordania ocupada. “Me gustaría que anexionáramos al menos hasta la línea amarilla en Gaza y hasta el río Litani en Líbano (...) porque si la guerra termina con las líneas en el mismo lugar que cuando empezó ¿qué disuadirá al enemigo de volver a la guerra?”, dijo Smotrich en un podcast del portal israelí Ynet.
La “línea amarilla” marca la zona de Gaza que está bajo control del ejército israelí desde la guerra desencadenada por el ataque del movimiento islamista Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023.
“Creo que necesitamos ir a la guerra en Judea y Samaria (el nombre bíblico que usa la ultraderecha israelí para Cisjordania) para desmantelar a la Autoridad Palestina que apoya al terrorismo”, añadió.
Smotrich, un aliado clave del primer ministro Benjamin Netanyahu y miembro del partido Sionismo Religioso, defiende la anexión total de Cisjordania, un territorio ocupado por Israel desde 1967.
La Autoridad Palestina condenó las declaraciones de Smotrich, y afirmó en un comunicado que constituyen un “llamamiento explícito a una escalada, la anexión y el desplazamiento” de la población palestina.
Más de medio millón de israelíes residen en asentamientos, ilegales según el derecho internacional, en Cisjordania ocupada, donde viven unos tres millones de palestinos.












