Pese al apoyo de 157 países, Palestina no logra ser Estado

Las trabas israelíes, la violencia de colonos y una Autoridad Palestina debilitada frenan la construcción en el terreno.

SIN PROGRESO. La “solución de dos Estados” choca con la férrea oposición de Netanyahu.
SIN PROGRESO. La “solución de dos Estados” choca con la férrea oposición de Netanyahu.
Hace 5 Hs

TAMALLAH, Territorios Palestinos.- Un año después de que Francia, el Reino Unido y otros países occidentales reconocieran el Estado de Palestina ante las Naciones Unidas, el proyecto estancado, entre las trabas israelíes, la violencia de los colonos y el debilitamiento de la Autoridad Palestina.

“Me alegré cuando me enteré”, cuenta Adam Bader, empresario palestino de 27 años, al recordar la Asamblea General de las Naciones Unidas de septiembre de 2025. Otros 11 países ya reconocían a Palestina como un Estado de pleno derecho, elevando el total a 157, es decir, más del 80% de los miembros de la ONU. “Pero un año después, no vemos progreso. Al contrario, la situación empeora un poco más cada día”, lamenta.

Hace un año, 142 países respaldaron la Declaración de Nueva York, favorable a una solución de dos Estados, con la excepción de Israel y su principal aliado, Estados Unidos.

Esta iniciativa hace que sea “una realidad política (...) pero sobre el terreno la situación sigue dependiendo del comportamiento ilegal de Israel”, señala Omar Awadalá, viceministro de Exteriores de la Autoridad Palestina. Aunque el reconocimiento de un Estado palestino es prioridad para el presidente Mahmud Abás, Israel se opone y multiplica esfuerzos para aislar a los dirigentes palestinos en la escena internacional. De hecho, Washington volvió a negar la visa a Abás para asistir a la Asamblea General de la ONU.

Sólo un eslogan diplomático

“La solución de dos Estados se convirtió en un eslogan diplomático que permite evitar mirar la realidad de frente”, considera  Ines Abdel Razek, analista política palestina. Para ella, este reconocimiento es inútil si no va acompañado de medidas para apoyar su existencia y detener las acciones de Israel destinadas a impedir su creación.

Desde el inicio de su mandato, en diciembre de 2022, el primer ministro Benjamin Netanyahu, uno de los más derechistas de la historia de Israel, legalizó un récord de 104 nuevos asentamientos en Cisjordania, ilegales según el derecho internacional. En un nuevo paso hacia la anexión de facto del territorio por parte de Israel el ministro de Defensa, Israel Katz, contempla transferir el mantenimiento del orden en relación con los colonos del ejército a la policía israelí.

En las colinas de Cisjordania, miles de banderas israelíes bordean las rutas que usan los colonos y en los muros hay pintadas con lemas como “No hay futuro en Palestina”, que instan a los palestinos a marcharse.

Con el fin de reforzar su control de la zona, Israel instaló a principios de 2025 cerca de 1.000 barreras en las entradas de casi todos los pueblos y ciudades.

Los palestinos también denuncian la estrategia de un “máximo de tierras con el mínimo de árabes”, destinada a expulsar a los habitantes de sus casas, en medio de un aumento de los ataques de los colonos.

Frente a esta violencia, cuyos autores casi nunca son llevados ante la justicia, Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron sanciones al comercio con los asentamientos, pero su alcance es principalmente simbólico. Aún así, Israel respondió con medidas como el cierre del consulado británico en Jerusalén.

Para Netanyahu permitir la creación de un Estado palestino sería “recompensar el terrorismo”, después del ataque de combatientes del movimiento islamista Hamas del 7 de octubre de 2023, el más mortífero de la historia de Israel, al que el ejército israelí respondió con una guerra devastadora en Gaza. “Mientras yo sea primer ministro, no habrá un Estado palestino bajo control iraní, ni en Gaza ni en Judea y Samaria (nombre bíblico de Cisjordania)”, declaró. Lo dice porque Irán, enemigo jurado de Israel, apoya a Hamas.

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