Recuerdos fotográficos: 1984. Canto masivo de 1.500 chicos con Leda Valladares y León Gieco en El Cadillal

En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.

Recuerdos fotográficos: 1984. Canto masivo de 1.500 chicos con Leda Valladares y León Gieco en El Cadillal
Por Jorge Olmos Sgrosso y Roberto Delgado 21 Septiembre 2026

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

El 10 de noviembre de 1984 mil quinientos chicos y 40 maestras de distintas escuelas de Tucumán participaron de una experiencia de “canto masivo” en el marco del anfiteatro del Cadillal. Los conducían la folcloróloga Leda Valladares y el músico León Gieco. Este canto colectivo de vidalas, bagualas y tonadas expresadas a viva voz y acompañadas sólo con el golpe seco de una caja iba a formar parte del video que el cantante estaba realizando a lo largo del país, y de los discos del álbum “De Ushuaia a la Quiaca” en los que se registraron las principales manifestaciones musicales de cada región.

Recuerdos fotográficos: 1984. Canto masivo de 1.500 chicos con Leda Valladares y León Gieco en El Cadillal

La tucumana Leda Valladares (1919-2012) ya tenía varias experiencias de canto masivo con las raíces musicales más profundas de la región y esta era la primera vez que las registraba en video. “El canto vallisto es la raíz más profunda que tiene el canto del norte”, dijo ella. “Son canciones centenarias. Dicen que la baguala tiene siete siglos; hay vidalas y tonadas que arrastran mucha polvareda de siglos. Además nacieron para ser cantadas en multitud, al unísono, con percusión y con el grito implícito”. Y añadió que se trata de “una música sumergida y en general despreciada…. Acercarse a esta música, cantarla, fundirse con ella y mostrarla a la juventud del país y de América es enormemente importante porque es llamar la atención de los chicos que no tienen más que ese lenguaje musical y mostrarles que hay otro lenguaje mucho más antiguo y que es intocable, eterno, porque jamás pasará de moda”. En el libro “Leda Valladares. El latido de las cosas”, editado por Fabiola Orquera y publicado por Edunt, se cuenta el acercamiento que había tenido Leda con el folk-rock desde fines de los años 60 y sus presentaciones con el grupo Arco Iris –uno de cuyos integrantes era Gustavo Santaolalla- y Los Jaivas de Chile. En una entrevista en “La Opinión” en 1977 ella contó que había comenzado a gestar la idea de reunir en un mismo evento a estos artistas y a cantores de músicas ancestrales, ya que pensaba que ambas expresiones buscaban la conexión con el Universo.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios