Resumen para apurados
- Ford presentó en España el modelo eléctrico Capri, diseñado para que personas con movilidad reducida o sin ella conduzcan con total independencia y adaptaciones removibles.
- Desarrollado con Fundación ONCE en el programa Ford Adapta, el auto reemplaza los pedales por aros o gatillos y palancas manuales fácilmente desmontables para otros usuarios.
- La iniciativa redefine los autos accesibles al combinar diseño, tecnología eléctrica y uso compartido familiar, marcando una tendencia hacia la personalización segura del sector.
Ford diseñó un vehículo de cuatro ruedas para que personas con movilidad reducida puedan trasladarse con total independencia, de acuerdo a la discapacidad que tengan. Al mismo tiempo, el auto puede ser usado por cualquier persona. El sistema del modelo denominado Capri está pensado para que la adaptación pueda retirarse con facilidad cuando el coche vaya a ser conducido por otra persona sin la necesidad. ¿De qué se trata?
El auto, que además es eléctrico, tiene un aro que combina un acelerador electrónico sobre el volante con una palanca de freno manual ergonómica. El aro permite acelerar con las manos de una forma progresiva y natural, mientras que la palanca facilita la frenada sin utilizar los pedales. El concepto toma especial importancia porque muchos vehículos adaptados también son compartidos dentro de una familia o utilizados en contextos donde puede haber más de un conductor. La adaptación, por tanto, no convierte el coche en algo rígido o exclusivo para una única situación, sino en un vehículo flexible, capaz de responder a distintas formas de uso sin perder seguridad ni comodidad.
Esta versión permite controlar el vehículo de forma segura utilizando únicamente las manos, sin necesidad de accionar los pedales con los pies. El auto, además de traer un concepto de inclusión novedoso, también cambia la idea de que la accesibilidad tiene que estar asociada a coches puramente funcionales y que por ello no puede haber un diseño especial.
Otra opción
La segunda configuración del Capri adaptado sustituye el aro del volante por un gatillo inalámbrico en la mano para acelerar, manteniendo la misma palanca de freno asistido. Es una solución más compacta y especialmente interesante para conductores que buscan una adaptación menos visible o que prefieren un control distinto del acelerador.
La clave está en ofrecer opciones, porque no todas las personas conducen igual ni tienen las mismas necesidades físicas, hábitos o preferencias. En movilidad adaptada, la personalización no es un lujo: es parte de la seguridad y de la comodidad real.
El auto está dentro de la gama Adapta de la marca, que es un programa pionero creado por la fábrica que tiene sede en España en colaboración con su red de concesionarios y la Fundación ONCE. Su objetivo principal es facilitar la movilidad de las personas con discapacidad o movilidad reducida (PMR), así como la de sus familias y profesionales del transporte, a través de vehículos adaptados con las últimas tecnologías.







