Tres ejes para un “nuevo equilibrio” en Medio Oriente

Trump cuenta con controlar tres puntos: Gaza, Irán y Arabia Saudí. Pero antes, precisa ganar la guerra con la República Islámica y apaciguar el ansia expansionista de Israel.

DESTROZOS. Residentes del barrio de Al-Rimal observan los daños en una vivienda alcanzada por una bomba.
DESTROZOS. Residentes del barrio de Al-Rimal observan los daños en una vivienda alcanzada por una bomba.
Hace 4 Hs

WASHINGTON, Estados Unidos.- La Administración del presidente estadounidense Donald Trump trabaja en la elaboración de una amplia estrategia para la etapa posterior a la guerra con Irán, con la que busca redefinir los equilibrios de poder en Medio Oriente mediante un mayor cerco a Teherán y la ampliación de la vía de normalización entre Israel y los países de la región.

La información fue publicada por el sitio web de noticias estadounidense “Axios”, que cita a responsables estadounidenses y a fuentes conocedoras del expediente. El portal indicó que el plan aspira a perfilar la política estadounidense hacia Medio Oriente en el periodo restante del mandato de Trump.

Según estas fuentes, la estrategia se desarrolla en dos planos paralelos. Uno lo encabezan figuras de la Administración estadounidense, mientras equipos de otros organismos gubernamentales formulan propuestas.

Trump celebró en las últimas semanas al menos dos reuniones con asesores de alto nivel para debatir lineamientos del plan. “Axios” cita a Trump, en declaraciones privadas, diciendo que quiere “algo mucho más grande” en Medio Oriente apenas termine la guerra con Irán.

La estrategia

La estrategia, según “Axios”, se articula en tres ejes, contener a Irán, ampliar acuerdos de normalización y gestionar las consecuencias de la guerra de Gaza.

El primer eje consiste en reforzar la coordinación entre los aliados de Washington en la región para conformar un frente para contener a Irán, ofreciendo a estos países garantías de seguridad estadounidenses.

No es un giro en la política estadounidense, ya que las administraciones desde la revolución iraní de 1979 han tratado de limitar la influencia de Teherán al reforzar alianzas con países del Golfo, Egipto y Jordania.

La propuesta pretende canalizar esos esfuerzos en un marco que incluya una coordinación defensiva y de seguridad más estrecha entre los aliados, en un contexto en el que Washington considera que el equilibrio regional ha cambiado.

Normalización

El segundo eje pasa por impulsar un acuerdo de normalización entre Arabia Saudí e Israel, objetivo que Washington persigue hace años, pero obstaculizado por la postura de Riad, que supedita todo a que haya avances tangibles hacia una solución de la cuestión palestina y la creación de un Estado palestino.

Los esfuerzos se apoyan en los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020 bajo el primer mandato de Trump, que incluyeron la normalización de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán.

Desde entonces, Washington trata de ampliar el número de países que adhieren a estos acuerdos, que considera una herramienta para reconfigurar relaciones en Medio Oriente.

La guerra contra Hamas

El tercer eje se centra en abordar las repercusiones del ataque de Hamas y de la guerra en Gaza, por tres vías principales:

* La primera fase incluye arreglos para la reconstrucción de la Franja, el desarme de Hamas y la creación de una administración transitoria.

* La segunda vía busca alcanzar un acuerdo de seguridad entre Israel y Siria, a la luz de los cambios políticos registrados en Siria tras la caída del régimen de Bashar al Asad en 2024 y de los intentos de las nuevas autoridades por redefinir sus relaciones regionales e internacionales, incluidas las disposiciones de seguridad en la frontera con los Altos del Golán ocupados.

* La tercera se refiere a la activación de acuerdos entre Israel y Líbano para limitar las capacidades militares de Hezbollah.

Según “Axios”, el plan “aún no ha madurado” y la Administración Trump necesita varias semanas para darle forma.

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