Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner en discusión cuánto aprenden los estudiantes argentinos y abrieron interrogantes sobre qué capacidad tendrá el país, dentro de algunos años, para formar jóvenes preparados para un mercado laboral atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial. En Tucumán, el Ministerio de Educación comenzó a analizar los datos, mientras que desde la Economía del Conocimiento advirtieron que la formación escolar será determinante para sostener el desarrollo futuro.
La Argentina retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de la medición de 2022. En Tucumán participaron 331 alumnos de 11 establecimientos estatales y privados, aunque los resultados difundidos corresponden al conjunto nacional y no permiten determinar el desempeño específico de la provincia.
Blanca Ordóñez, integrante del equipo técnico de la Dirección de Planeamiento y Calidad Educativa del Ministerio de Educación tucumano, explicó que la Provincia ya comenzó a estudiar los resultados. “Los resultados ya se están analizando. A partir de ahora habrá futuras conversaciones con los equipos técnicos, los directivos y los docentes para trabajar sobre estos resultados”, señaló Ordóñez.
Para la especialista, una de las claves está en comprender qué mide PISA. No se trata solamente de saber determinados contenidos, sino de poder utilizarlos en situaciones concretas. “PISA evalúa la capacidad de los estudiantes para extrapolar los conocimientos que adquirieron a lo largo de su vida y aplicarlos en situaciones cotidianas. Es decir, analiza en qué medida están preparados, con esos conocimientos, para desenvolverse en la sociedad”, explicó.
El cambio de formato
Ordóñez también puso el foco en una particularidad de esta edición. Por primera vez desde que la Argentina participa del programa, la evaluación se realizó en formato digital. “Tal vez influya que el estudiante todavía no esté habituado a resolver este tipo de evaluaciones específicamente en una computadora”, sostuvo.
La funcionaria mencionó además los nervios propios de una evaluación y la necesidad de adaptarse simultáneamente al dispositivo y al tipo de ejercicio. Para la aplicación en la provincia, la Secretaría de Educación de Capital Humano envió 35 computadoras y se incorporó personal técnico para acompañar al docente responsable.
Alfabetización
En cuanto a las acciones provinciales, Ordóñez señaló que el Ministerio tiene el foco puesto en el Plan de Alfabetización, la capacitación docente y Matemática. La jurisdicción también cuenta con la evaluación MC, un instrumento propio cuyos resultados, según afirmó, son “favorables y muy interesantes”, aunque aclaró que no pueden compararse de manera directa con PISA porque responden a un contexto diferente. “La mirada está puesta en que todo lo que se está trabajando pueda impactar en la mejora de los aprendizajes y que, en las próximas mediciones, podamos observar esos avances. Esto no genera un impacto inmediato, sino que lleva tiempo”, expresó.
El futuro
La preocupación por los resultados también llegó al sector productivo. Argencon, entidad que agrupa a las principales empresas de la Economía del Conocimiento, advirtió que la calidad educativa incide de manera directa sobre la capacidad argentina para generar empleo calificado, incorporar nuevas tecnologías, desarrollar inteligencia artificial y competir en mercados internacionales.
“Estos resultados nos preocupan porque detrás de cada indicador hay una cuestión mucho más importante: qué capacidades va a tener la Argentina dentro de diez, quince o veinte años.
La Economía del Conocimiento necesita talento, y el talento no se improvisa. Se construye a partir de una educación de calidad sostenida en el tiempo”, señaló Sebastián Mocorrea, presidente de Argencon.
Para Argencon, el deterioro educativo puede limitar la posibilidad de formar los perfiles profesionales que requerirán las nuevas tecnologías.
“Argentina tiene una enorme oportunidad en la Economía del Conocimiento, pero necesita una condición indispensable: personas con buenas capacidades de comprensión, razonamiento, resolución de problemas y aprendizaje”, afirmó Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de Argencon.
La entidad planteó como respuesta una política educativa de Estado, con objetivos de largo plazo y continuidad entre administraciones, además de una mayor articulación entre los gobiernos, el sistema educativo, el sector productivo y la comunidad científica y tecnológica.
















