La fiscalía acusó a Cerimedo de orquestar y “dirigir remotamente” el intento de feminicidio de su pareja

El Ministerio remarcó que el exasesor presidencial presionó a la víctima para encontrarse con los sicarios.

PAREJA. Fernando Cerimedo y Nadia Beller mantenían una relación en Bolivia.
PAREJA. Fernando Cerimedo y Nadia Beller mantenían una relación en Bolivia.
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • La fiscalía boliviana acusó a Fernando Cerimedo de orquestar y dirigir a distancia el intento de femicidio de su pareja embarazada en Santa Cruz por rechazo a la paternidad.
  • El imputado manipuló a la víctima para que fuera emboscada por sicarios en un hotel bajo falsas promesas de seguridad, y luego intentó huir en un vuelo a Buenos Aires.
  • La fiscalía solicitó prisión preventiva de hasta 180 días contra el imputado, mientras la Justicia define si enfrentará el proceso judicial tras las rejas en Bolivia.
Resumen generado con IA

La acusación presentada por los fiscales Herlan Rodríguez Cuevas y Yolanda Aguilera Lijerón contra el estratega de campañas electorales, Fernando Cerimedo, es demoledora. Según el documento de 24 páginas, el imputado “dirigió remotamente la emboscada” para acabar con la vida de su novia, Nadia Beller, controlando el ataque a través del teléfono e intentando huir del país poco después.

Bajo estos argumentos, la fiscalía solicitó la prisión preventiva sin límite de tiempo o, en su defecto, por el plazo máximo legal de 180 días.Cerimedo fue señalado como “con probabilidad autor intelectual y mediato del delito de feminicidio en grado de tentativa”.

Una emboscada planificada bajo falsas promesas de seguridad

De acuerdo con la investigación publicada por el diario "El Deber", las pruebas telemáticas y materiales indican que el exasesor manipuló a la víctima para que se expusiera al peligro. El documento fiscal aseguró que Cerimedo “planificó y orquestó el hecho al persuadir sistemáticamente a la víctima Nadia Shirley Beller Delgadillo para que se dirigiera al hotel Swissotel Santa Cruz de la Sierra, bajo la falsa promesa de brindarle escoltas y seguridad”.

La acusación remarcó la vulnerabilidad de la mujer y el vínculo afectivo que los unía. El texto señala que “aprovechándose de su condición de pareja y padre del hijo que ella llevaba en el vientre (cursando un embarazo de cuatro semanas), facilitó y dirigió remotamente la emboscada para que terceros atentaran contra su vida”. Los fiscales enfatizaron que el imputado realizó un monitoreo constante de los movimientos de Beller para asegurar que el ataque se ejecutara según lo previsto.

El engaño de los informantes 

El plan comenzó a gestarse el 7 de agosto, cuando Beller fue contactada por un supuesto informante llamado Enrique Huanca, quien alegaba tener pruebas contra Evo Morales. Tras varios intentos fallidos de reunión, la víctima manifestó su miedo y su negativa a asistir. Sin embargo, la fiscalía sostiene que Cerimedo ejerció una “presión psicológica directa” e “insistencia deliberada” para que acudiera a la cita el 17 de agosto, prometiéndole protección armada que nunca actuó.

Mientras Cerimedo se encontraba en La Paz, llamó repetidamente a Beller para presionarla a salir del hotel hacia un vehículo donde supuestamente estaban los informantes. Ante su negativa, dos sicarios en motocicleta, vestidos como repartidores de delivery, la emboscaron en la puerta del Swissotel. La atacaron a tiros, le robaron el celular y huyeron. Según los fiscales, la inacción de los supuestos guardias de seguridad delata la verdadera intención de Cerimedo: “Más que protección, su rol era de control, vigilancia y asegurarse de que se concretara el crimen”.

El embarazo como móvil y el intento de fuga

Según el Ministerio Público, el detonante del intento de asesinato fue el conflicto personal derivado del embarazo de Beller. Los fiscales señalaron que el estado de la víctima provocaba “derivaciones sociales, familiares” y que el exasesor no deseaba la paternidad, lo que desencadenó un proceso de violencia y control progresivo. En un momento de la relación, la propia Beller llegó a cuestionar a Cerimedo sobre su insistencia en la cita, preguntándole si “lo que quería en verdad era deshacerse de ella”.

La acusación concluyó que existe un evidente riesgo de fuga. Cerimedo fue aprehendido en el aeropuerto de Viru Viru cuando se disponía a abordar un avión con destino a Buenos Aires. Los fiscales sostuvieron que su participación activa está demostrada mediante “las comunicaciones telemáticas, el registro del lugar del hecho, el muestrario fotográfico y su posterior intento de fuga en una aeronave”. El imputado comparecerá ante un juez para definir su situación jurídica y determinar si enfrentará el proceso tras las rejas.

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