El Evangelio según Juan
El escándalo protagonizado por Juan Grabois, los insultos presidenciales y las advertencias del arzobispo de Buenos Aires nos impulsan a reflexionar sobre la degradación del debate público. La libertad de expresión protege incluso aquello que incomoda u ofende, pero no nos exime de preguntarnos qué hacemos con esa libertad. Entre el agravio y la censura se juega algo más profundo: la calidad de nuestra convivencia.
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