Resumen para apurados
- El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, respaldó recientemente el plan de Javier Milei para eliminar las PASO en Argentina por considerarlas un gasto innecesario para el Estado.
- Esta postura rompe la disciplina del PJ. El mandatario consolida un perfil dialoguista con la Casa Rosada, respaldado por el impulso minero del RIGI en su provincia.
- El apoyo de Jalil profundiza la división interna del peronismo, marcando un límite entre la oposición dura y los gobernadores que priorizan la negociación con la Nación.
En un nuevo gesto de autonomía política que sacude la interna del Partido Justicialista, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, se posicionó a favor de la iniciativa del Gobierno nacional para derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Mientras el grueso del peronismo se abroquela en la oposición a las reformas de Javier Milei, Jalil consolida su perfil de "aliado dialoguista", al priorizar la agenda provincial por sobre la disciplina partidaria.
Una crítica al sistema electoral
Para el mandatario catamarqueño, el sistema de primarias cumplió un ciclo y hoy representa un gasto innecesario para el Estado. “Hace mucho que vengo opinando que las PASO no le sirven a la sociedad. Es una encuesta muy cara”, remarcó Jalil.
Según su visión, la selección de candidatos debe regresar al ámbito privado de las fuerzas políticas, ya sea mediante elecciones internas propias o consensos dirigenciales.
El gobernador también extendió sus reparos a las "listas colectoras", una herramienta que el Ejecutivo nacional analiza utilizar para sumar apoyos de mandatarios provinciales. "Esa discusión tiene que regresar a los partidos, para que tengan una identidad más clara", afirmó.
Con esta postura, el catamarqueño no solo le guiña el ojo a la reforma electoral de Milei, sino que propone un retorno a esquemas de participación política más tradicionales.
El factor económico: minería, RIGI y sintonía institucional
La relación de Jalil con la Casa Rosada no se limita a lo electoral, sino que tiene un fuerte anclaje en la economía minera de su provincia. El gobernador fue uno de los principales defensores del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las piezas clave de la Ley Bases. “El RIGI aceleró las inversiones mineras. Catamarca se vio beneficiada”, aseguró al justificar su pragmatismo en los resultados tangibles para el desarrollo local.
Esta alineación económica explica su asistencia confirmada a los actos oficiales por el Día de la Independencia, donde participará de la vigilia junto al Presidente. “Cada vez que nos invitaron, fuimos”, señaló al marcar un contraste evidente con otros gobernadores de Unión por la Patria que han optado por el desplante o la confrontación directa con la gestión libertaria.
Pragmatismo provincial frente a la fractura del peronismo nacional
Jalil fundamenta su estrategia "dialoguista" en los números que maneja dentro de su propio distrito. Según explicó, su postura responde a una demanda social de los catamarqueños que trasciende las banderas partidarias. “Acá el 50% de las personas quiere que acordemos con la Nación y defendamos Catamarca”, argumentó.
Esta definición profundiza la brecha dentro del peronismo, al dividir a los gobernadores entre quienes mantienen una resistencia férrea -como Axel Kicillof o Gildo Insfrán- y aquellos que, como Jalil o el tucumano Osvaldo Jaldo, han decidido construir puentes con el Ejecutivo nacional.















