Según una encuesta, el peso cobra fuerza sobre el dólar

El 47% de los participantes de un sondeo académico manifestó que quiere cobrar en moneda nacional. Las alternativas para ahorristas.

Según una encuesta, el peso cobra fuerza sobre el dólar

En el mercado, el dólar sigue en baja. En la economía hogareña, faltan pesos para llegar a fin de mes. Aquellos que atesoran la divisa estadounidense sacan de a poco los billetes debajo del colchón para saldar deudas. Las transferencias digitales suplieron al físico de la moneda nacional. El plazo fijo tradicional no rinde tanto como para ganarle a la inflación. Por lo tanto, el atesoramiento de pesos no es una estrategia para preservar su valor. Frente a este escenario, el comportamiento del mercado empieza a cambiar. Crece el interés por instrumentos que ajustan por inflación, como el plazo fijo UVA o los bonos CER. Durante abril, por ejemplo, se lanzó una nueva versión de plazo fijo UVA que paga intereses mensuales, aunque mantiene el capital inmovilizado hasta el final del período, que puede extenderse hasta 1.095 días, advierte el economista Ariel Mamaní.

“Si bien esta opción resulta atractiva para proteger el ahorro, la falta de liquidez sigue siendo una barrera para muchos ahorristas. Por eso, ganan terreno alternativas como los bonos indexados, entre ellos el TZXS8, que ofrece una tasa interna de retorno anual del 8,6% por encima de la inflación”, puntualiza el autor del libro “Un centennial experto en la Bolsa” . Lo que muestran los datos es que el ahorrista argentino ya no puede permanecer estático. “Con una inflación que supera ampliamente a las tasas bancarias (32,6%), dejar el dinero en una caja de ahorro o en un plazo fijo tradicional implica, en la práctica, perder poder adquisitivo”, acota. En este contexto, según los expertos financieros, no hacer nada también es una decisión y, generalmente, una costosa.

En medio de este escenario, las cuentas remuneradas y los fondos money market se consolidan como algunas de las herramientas más utilizadas para administrar dinero de corto plazo. Las billeteras virtuales popularizaron las cuentas remuneradas: el dinero depositado genera intereses diarios sin necesidad de constituir una inversión específica. En la práctica, el usuario puede mantener saldo disponible para pagar, transferir o consumir mientras obtiene un rendimiento automático.

La economía argentina intenta encarrilarse, pero aún le falta por recorrer un sendero que la conduzca hacia la estabilidad.

Según una encuesta, el peso cobra fuerza sobre el dólar

¿Qué dicen las cifras? Que el dólar mayorista cede a razón de medio punto diario y hoy se ubica en los $ 1.384 por unidad; que el tipo de cambio oficial experimenta un descenso de $ 7, que se amplía a $ 71 o 4,9% desde que empezó 2026. Ayer, cerró en $ 1.405, $ 10 por debajo del valor de venta del dólar “blue”.

Mientras tanto, el mercado aguarda el dato de inflación que mañana será difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, mostró que hay consenso entre los analistas para proyectar que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado fue del 2,6%, una desaceleración respecto del dato de marzo. En la otra vereda espera el salario, que viene ajustándose por debajo de la inflación.

La última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (Espop) de la Universidad de San Andrés da cuenta de un notable cambio de tendencia en el último año: los argentinos prefieren más los pesos que los dólares. Según el diagnóstico dirigido por el doctor en Ciencias Sociales, Diego Reynoso, los resultados del experimento muestran que más del 63% está de acuerdo con la decisión de no haber dolarizado la economía, tal como lo había impulsado, inicialmente, el presidente Javier Milei. “Lo más interesante es que este acuerdo se mantiene alto sin importar el argumento (atribución a la gente o técnica) ni quién lo exponga, sugiriendo que la sociedad ha internalizado la inviabilidad o el riesgo de la medida en este contexto”, explica el experto.

Como contrapartida, hay preferencia por la moneda argentina. En línea con el hallazgo anterior, el 47% de los encuestados prefiere cobrar en pesos, frente a solo un 29% que preferiría hacerlo en dólares, evidenciando una resistencia cultural o práctica a la dolarización total del salario, explica el diagnóstico académico al que accedió LA GACETA.

Las cuestiones económicas siguen asomándose como las principales preocupaciones de los argentinos. Los bajos salarios (37%) y la falta de trabajo (37%) se mantienen desde hace unos meses en el primer puesto como el principal problema del país, seguidos de cerca por la corrupción (36%). La inflación (22%) retoma la preocupación en la opinión pública, luego de haber perdido centralidad en años anteriores, remarca el informe.

Respecto del rumbo de la economía nacional, el reporte de la Universidad de San Andrés detalla que hay un fuerte pesimismo retrospectivo y expectativas futuras divididas. Un contundente 58% de los argentinos cree que la situación del país empeoró en comparación con hace un año. En lo personal, el 56% también afirma que su situación económica es peor que en mayo de 2025. Hacia el futuro, el pesimismo es moderadamente menor pero sigue mandando: el 44% cree que el país empeorará en el próximo año, frente a un 26% que espera una mejora. La brecha más grande se da en los votantes de Milei, quienes evalúan muy mal el pasado pero mantienen altas expectativas de mejora.

El nivel de satisfacción con la marcha general del país en mayo es del 29%, manteniéndose estable respecto a la medición anterior. La mayoría de los encuestados (68%) están insatisfechos. En términos comparativos, la satisfacción se ubica casi idéntica a la registrada en el mismo momento del gobierno de Mauricio Macri (30%), y 12 puntos por encima del nivel observado durante la gestión de Alberto Fernández en igual período (17%), finaliza la encuesta académica.

Acumulación de deudas: ¿qué es lo que se dejó de pagar o se postergó?

Un informe de la Fundación Pensar, la usina técnica del PRO, mostró que el 59% de los argentinos dejó de pagar o se atrasó en algún gasto por motivos económicos en los últimos meses. Entre los principales recortes aparecieron las tarjetas de crédito, los servicios y los préstamos. Según el informe, el 42% de quienes admitieron atrasos económicos mencionó demoras en el pago de las tarjetas de crédito, el 39% en servicios y el 38% en préstamos. Más atrás aparecieron los impuestos (26%), las compras cotidianas (19%), los alquileres (13%), las cuotas de medicina prepagas (9%) y las expensas (9%).

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