EL CRUCERO. Bautizado Hondius, cuenta con clasificación Polar 6 y tiene capacidad para 170 pasajeros. FOTO TOMADA DE OCEANWIDE-EXPEDITIONS.COM

Resumen para apurados
- Tres pasajeros murieron y tres están aislados por un brote de hantavirus en el crucero de lujo Hondius, que zarpó de Ushuaia y se encuentra varado actualmente en Cabo Verde.
- El buque Polar 6 realizaba una expedición de 40 días por el Atlántico Sur. Se investiga si el contagio, vinculado al ratón colilargo, se originó en la Patagonia o dentro de la nave.
- La OMS analiza la emergencia para determinar el origen del brote. El suceso sienta un precedente sobre la seguridad sanitaria en rutas de expedición y turismo de lujo extremo.
Lo que prometía ser una expedición a los rincones más remotos del Atlántico Sur se ha transformado en una emergencia sanitaria internacional. Las autoridades de salud se encuentran en máxima alerta tras confirmarse el fallecimiento de tres pasajeros a bordo del Hondius, un exclusivo crucero de lujo. El brote, presuntamente de hantavirus, ha forzado la detención de la nave en Cabo Verde, su destino final, mientras se intenta determinar el origen de la infección.
El crucero inició su travesía en el puerto de Ushuaia, en el extremo sur del país, con un itinerario diseñado para amantes de la naturaleza y la geografía extrema. Sin embargo, el viaje de más de cuarenta días se vio truncado por la aparición de síntomas compatibles con este virus. Hasta el momento, se ha confirmado una muerte por hantavirus, mientras que otros dos fallecimientos permanecen bajo investigación. Adicionalmente, el protocolo de emergencia ha obligado a aislar a tres personas más, entre las cuales se encuentran dos miembros de la tripulación.
COMEDOR. Con una vista envidiable, el crucero cuenta con tres espacios comunes para los pasajeros. FOTO TOMADA DE OCEANWIDE-EXPEDITIONS.COM
¿Cuánto cuesta viajar en el Hondius por la Antártida?
El viaje en el Hondius no es una experiencia convencional ya que se trata de una travesía de lujo con un marcado perfil antártico. Los pasajes para esta aventura pueden alcanzar los U$S25.000 en las suites más sofisticadas, aunque existen opciones compartidas en camarotes para cuatro personas que parten desde los U$S17.000. A estos valores se suma la sugerencia de la empresa Oceanwide Expeditions de otorgar una propina diaria de entre U$S10 y U$S15 por pasajero, lo que en un itinerario completo representa un desembolso adicional de aproximadamente U$S700 por persona.
VENTANALES. Desde cualquier punto del crucero se puede observar el imponente paisaje. FOTO TOMADA DE OCEANWIDE-EXPEDITIONS.COM
A pesar de las condiciones extremas del exterior, la vida a bordo está diseñada para el confort absoluto. Los 170 pasajeros disponen de servicios de hotelería de primer nivel, con horarios estipulados para el desayuno a las 7.30, el almuerzo a las 12.30 y la cena a las 19. Dado que el crucero atraviesa zonas sin cobertura telefónica convencional, se ofrece una conexión WiFi de 1,5 GB por persona.
El itinerario es una clase magistral de geografía: desde las Orcadas del Sur y las Georgias del Sur hasta paradas históricas como la Isla de Santa Elena —famosa por el destierro de Napoleón—, la Isla de Gough, Tristán da Cunha y la Isla de Ascensión, permitiendo el avistamiento de ballenas, delfines, charranes árticos y skúas.
CONFORT. El barco cuenta con diferentes opciones de hotelería, además de brindar servicio las 24 horas. FOTO TOMADA DE OCEANWIDE-EXPEDITIONS.COM
Fletado por la firma, con base en Países Bajos, Oceanwide Expeditions, el Hondius cuenta con 107,6 metros de eslora y clasificación Polar 6, lo que le permite navegar por aguas con presencia de hielo. En su sitio oficial, la compañía destaca su compromiso ambiental, señalando que el buque “utiliza iluminación LED, calefacción a vapor, lubricantes y pinturas biodegradables y sistemas de manejo de energía de última generación que mantienen los consumos de combustible y CO2 al mínimo”.
A pesar de contar con un equipo profesional de 24 marineros, expertos en expediciones y personal médico, el avance del hantavirus ha planteado un desafío sin precedentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tomado cartas en el asunto, analizando si el contagio se produjo durante la estancia en tierra o si existió un foco dentro de la nave. Las sospechas principales recaen sobre el ratón colilargo, un roedor endémico de la Patagonia y el noroeste argentino, lo que vincula directamente el inicio del viaje en Ushuaia con la posible cadena de transmisión.










