En medio de las bombas, también se mata el acceso a la información

COLAPSO EN TEHERÁN. Sólo quedaron los escombros cerca de la plaza Ferdowsi. COLAPSO EN TEHERÁN. Sólo quedaron los escombros cerca de la plaza Ferdowsi.
Hace 3 Hs

JONATHAN DAGHER

JEFE DE LA SECCIÓN ORIENTE DE REPORTEROS SIN FRONTERAS

La implacable represión del régimen iraní contra los profesionales de los medios de comunicación se ve ahora agravada por la realidad de vivir y trabajar bajo los ataques aéreos.

La ofensiva estadounidense-israelí lanzada el sábado 28 de febrero contra Irán causó la muerte de 787 personas, según la Media Luna Roja iraní, entre ellas varios comandantes iraníes y el dictador Alí Jamenei.

“Los periodistas trabajan bajo las bombas extranjeras y reciben llamadas amenazadoras de las autoridades”, dijo a RSF un periodista independiente. Por temor a represalias, pidió permanecer en el anonimato.

“Esta presión política no ha cesado con la guerra. Al contrario, se ha intensificado desde el anuncio de la muerte de Jamenei”. El periodista es uno de los muchos reporteros que han tenido que evacuar Teherán, la capital iraní. Sin embargo, la ciudad a la que huyó fue objeto de fuertes ataques. “Los ataques fueron muy intensos”, dijo. “Los aterradores sonidos de las explosiones y los aviones de combate continuaron hasta alrededor de las 2, y se reanudaron alrededor de las 8, cuando nos despertó el sonido de otra explosión”.

Además de los ataques aéreos y las llamadas intimidatorias, los periodistas en Irán también están siendo amenazados con ser detenidos. En varias ocasiones, el canal de televisión estatal iraní anunció que cualquier actividad considerada “ventajosa para el enemigo” sería severamente castigada.

“No se permite trabajar a ningún periodista independiente”, afirmó un segundo reportero afincado en Teherán. “Incluso aquellos que acudieron a las zonas afectadas por las explosiones, con permiso del Gobierno, fueron en ocasiones detenidos brevemente y les borraron todas las fotos”.

Estas amenazas se producen en medio de un bloqueo informativo casi total desde las protestas que se extendieron por todo el país en diciembre de 2025. Aunque algunos periodistas tienen conexión a internet ocasionalmente, dependiendo de su ubicación y de su operador de telefonía, en general el acceso a internet sigue estando restringido.

Esta censura también es selectiva: “Los periodistas y los medios de comunicación que se hacen eco de la narrativa del Gobierno suelen tener acceso a internet sin filtros y a tarjetas SIM. Sin embargo, los periodistas independientes están sujetos a severas restricciones”, explicó a RSF el reportero que abandonó Teherán.

“Vagos e imprecisos”

Como resultado, hay escasez de información y los reportajes son “vagos e imprecisos”, según el periodista afincado en Teherán. Su colega está de acuerdo: “Sólo hay que leer los periódicos para ver la represión. Por ejemplo, aunque los periodistas de un diario iraní no sienten ningún afecto por Jamenei, el medio no publicó más que elogios sobre él. No se mencionó que las calles se llenaron de gente celebrando su muerte. Estamos devastados por los misiles y la muerte de civiles”, añadió el periodista, “pero sinceramente aliviados al saber de la muerte del dictador”.

Desde el inicio de la ofensiva, Irán ha respondido con ataques contra los países vecinos del Golfo: Arabia Saudita, Qatar, Baréin, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait.

Según la información de RSF, los periodistas de la región han tenido dificultades para informar sobre los ataques desde algunos de estos países, cuyas autoridades son conocidas por ejercer un estricto control sobre el flujo de información.

Las sirenas antiaéreas también han sonado en Jordania, y se han lanzado misiles contra Israel desde Irán y Líbano. Los misiles lanzados desde el sur del Líbano por Hezbollah el 2 de marzo provocaron una escalada de intensos bombardeos israelíes en la zona. Varios periodistas del sur del Líbano y de los suburbios de la capital han sido desplazados y se han visto obligados una vez más a evacuar sus hogares bajo los ataques israelíes.

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