ARDE LÍBANO. Los barrios del sur de Beirut recibieron las represalias.

TEHERÁN, Irán.- Amplias zonas de Medio Oriente vivió su tercera jornada consecutiva de bombardeos masivos, mientras Estados Unidos e Israel intensificaban su ofensiva sobre Teherán mientras los ataques se extienden al Líbano y el Golfo Pérsico. La parálisis del comercio mundial y el derribo de aeronaves encienden todas las alarmas en las potencias globales.
Lo que comenzó como un ataque selectivo ha derivado, en menos de 72 horas, en una guerra regional a gran escala de consecuencias imprevisibles.
Tras el asesinato del líder supremo iraní, Ali Jamenei, la violencia se ha ramificado hacia nuevos frentes, involucrando a múltiples actores y golpeando el corazón de la economía global.
Ayer, la capital iraní, Teherán, volvió a ser sobrevolada por cazas israelíes, mientras que las fuerzas estadounidenses mantienen una ofensiva que Donald Trump adelantó que podría extenderse por “cinco semanas”. El conflicto rompe los límites geográficos de Irán.
En el Líbano, el grupo Hezbollah rompió la tregua al lanzar misiles hacia Israel, lo que provocó una represalia inmediata israelí sobre la capital libanesa, Beirut, que dejó un saldo preliminar de 31 muertos.
Israel ya ha declarado al líder de la milicia, Naim Qassem, como “objetivo de eliminación”.
Varias de las ricas monarquías del Golfo Pérsico -Kuwait, Emiratos Árabes, Qatar y Bahréin-, han recibido una lluvia de drones y misiles iraníes. Se reportaron explosiones cerca de la embajada de Estados Unidos en Kuwait y ataques a infraestructura civil en Dubái.
Además, por primera vez, el conflicto alcanzó suelo europeo con el impacto de un dron en la base británica de Akrotiri, en Chipre.
Caos logístico
La comunidad internacional observa con espanto cómo el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, ha quedado virtualmente bloqueado.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber alcanzado petroleros británicos y estadounidenses, provocando que cientos de embarcaciones queden ancladas por seguridad.
Las consecuencias financieras han sido inmediatas. Los precios del petróleo se dispararon con subas de dos dígitos, las bolsas mundiales operan en rojo mientras el dólar se fortalece como refugio, el transporte aéreo global colapsó ante el cierre de los principales aeropuertos.
Mientras el Pentágono confirmaba la muerte de los primeros cuatro soldados estadounidenses en la campaña (caídos en una base de Kuwait), dentro de Irán el vacío de poder tras la muerte de Jamenei genera un escenario caótico.
Aunque sectores de la población celebraron discretamente la caída del régimen autocrático, la cúpula clerical conservadora se niega a ceder. En Washington, la estrategia de Trump es cuestionada por la falta de un “objetivo final” claro. Pese a los llamados del presidente norteamericano a una rebelión interna en Irán, la resistencia de la Guardia Revolucionaria y los ataques de sus aliados sugieren que el conflicto está lejos de una resolución diplomática.










