Las consecuencias de los bombardeos en Medio Oriente.

En el cuarto día de un conflicto que ya adquiere dimensiones globales, el gobierno de Benjamin Netanyahu lanzó una ofensiva a gran escala contra el corazón del régimen iraní. La operación incluyó un bombardeo estratégico sobre Teherán y la movilización masiva de 100.000 reservistas, en una clara señal de que Tel Aviv se prepara para una guerra de largo aliento.
La jornada comenzó con un golpe de alto impacto: Israel confirmó la muerte del líder de Hezbollah en el Líbano, al descabezar a uno de los principales aliados de Irán en la región.
Pocas horas después, el fuego alcanzó el aeropuerto de Mehrabad, en el centro de Teherán, una terminal clave para vuelos diplomáticos y nacionales. Imágenes difundidas por agencias locales mostraron densas columnas de humo sobre el aeródromo, mientras Israel advertía sobre posibles ataques inminentes contra el aeropuerto de Karaj, a 50 kilómetros de la capital persa.
El drama de los argentinos en la zona de conflicto
Mientras la artillería y los drones dominan el cielo, la crisis humanitaria comienza a golpear a los ciudadanos extranjeros. En Dubai, más de 20 familias argentinas denuncian haber sido abandonadas por el Gobierno nacional tras quedar atrapadas en medio del caos.
Los testimonios describen escenas de terror. Alarmas activadas en simultáneo y huéspedes corriendo por los pasillos ante el estruendo de explosiones provenientes de Irán. "Nos sentimos solos", reclaman los varados, quienes exigen una respuesta diplomática urgente ante el cierre de espacios aéreos y el peligro creciente en la región.







