Comenzó el retorno de los científicos que se fueron al exterior

Un programa del Conicet está devolviendo a las universidades del país, entre ellas la UNT, un valioso capital humano para la investigación y el desarrollo.

30 Diciembre 2007
Aquellos apasionados por la investigación científica que debieron emigrar del país en la década de 1990 para poder desarrollar sus carreras, nunca dejaron de soñar con el regreso. Las nuevas condiciones económicas de la Argentina permitieron que el Gobierno les ofreciera volver y reinsertarse en nuestras universidades. Entre los 346 investigadores argentinos que retornaron, hay 18 tucumanos que, mediante el programa de becas de reinserción del Conicet, se reencontraron con su tierra y trabajan nuevamente en el lugar que los vio crecer.
Muchos de los investigadores consultados contaron que en el extranjero disponían de mayor acceso a los insumos y de tecnología más avanzada, pero en Argentina se sienten mejor porque “trabajan para su patria”.
“No hay nada como estar en casa”, repiten los repatriados.

Sentido de pertenencia
“Ahora siento que estoy trabajando y produciendo para mi país", señalaba la doctora en Ciencias Biológicas María Eugenia Farías, quien se desempeñó durante tres años en el Centro de Investigaciones Biológicas de Madrid y estuvo en tres oportunidades en Alemania, por convenios de cooperación.
Según expresó la bióloga, “fue muy bueno trabajar en España porque es algo totalmente distinto de la Argentina”. Sin embargo, admite que prefiere hacerlo en Tucumán.
Por su parte, Julia Fariña -doctora en Bioquímica- estuvo hasta 2002 en la Universidad de Essex, en Inglaterra, en el Laboratorio de Microbiología Molecular.
“Cuando estaba por terminar mi contrato en Essex me planteé la posibilidad de volver -explicaba Fariña-. Tenía la necesidad de regresar al país, por un lado, y por otro lado, quería volver al Proimi y tratar de poner en práctica las cosas que había podido desarrollar en Inglaterra”.
José Barraza, especialista en Ciencias de la Visión, trabajó en Estados Unidos desde 2000 y ahora está de nuevo en Tucumán.
“Yo nunca dejé de creer en la Argentina, y cuando decidí volver noté que la política científica iba a tomar otro rumbo -decía Barraza-. Ahora viajo y paso estadías cortas en laboratorios del extranjero, pero no pienso quedarme a vivir en el exterior. Menos ahora, que siento que los científicos estamos empezando a pasar un buen momento”.
Algunos de los repatriados destacaron que en el extranjero son muy valorados los científicos argentinos. Mientras tanto, el Conicet está reforzando la oferta para tratar de captar más investigadores.

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