La meta oficial: cuidar los ingresos de Rentas
Frente a la caída de los recursos coparticipables, el Poder Ejecutivo de Tucumán busca fortalecer la recaudación propia, ampliando la base imponible, generando facilidades de pago para los deudores y actualizando el valor fiscal de las propiedades. Un esquema que le podría permitir brindar cierta autonomía financiera.
07 Junio 2009 Seguir en 
Históricamente, al Gobierno se lo consideró como un pesado elefante que se alimentaba, casi exclusivamente, con los ingresos que llegaban desde la Nación a través de las transferencias federales de fondos coparticipables. Con el tiempo, las asimetrías entre lo que realmente debe distribuirse con lo que efectivamente llegan a las arcas provinciales fue ampliándose. A mayor recaudación nacional, menor ingreso por coparticipación, fue la ecuación más usual en los tiempos de vacas gordas. Ese esquema obligó a los gobernadores a afianzar sus políticas tributarias para que la dependencia financiera no sea tan elevada respecto de la Nación.
Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, señala que, en los últimos 20 años, las provincias fueron perdiendo participación en la distribución de los recursos fiscales. Mientras en 1988, los 24 distritos argentinos se llevaban el 43,5% de la recaudación nacional, actualmente ese porcentaje no supera del 33%. Los regímenes que se sucedieron con posterioridad a la vigencia de la Ley Nacional 23.548 (de Coparticipación) sólo beneficiaron al Gobierno central, mientras las provincias se resignaron a firmar acuerdos fiscales para el reparto de sumas fijas.
En ese contexto, los gobernadores no pudieron acompañar -mediante la captación de ingresos- el paulatino incremento del gasto público que, en casi un 50%, corresponde al pago de los salarios de los empleados públicos. A su vez, ese gasto se va ajustando con la inflación, con lo que queda poco margen para administrar.
En una charla con LA GACETA, Argañaraz señala que este no es un año para aumentar impuestos, por todo lo impopular que ello implica en tiempos electorales. “Es difícil recaudar lo que se debe a través de las moratorias, más en un país como el nuestro que está en recesión”, observa.
Las cifras
El gobernador José Alperovich viene repitiendo que, mes a mes, llega unos $ 30 millones menos de lo presupuestado por coparticipación. Sin embargo, cree que la recaudación provincial puede alcanzar los $ 100 millones de ingresos mensuales, una cifra que compensaría la caída de recursos fiscales de origen nacional.
Los datos de mayo confirman la tendencia hacia el alza de la recaudación de la Dirección General de Rentas. El propio titular del organismo, Pablo Clavarino, anunció un ingreso mensual de $ 103,1 millones. De esa suma, unos $ 4 millones ingresaron por efecto del cobro de las cuotas de la moratoria que regirá hasta el 31 de agosto próximo. Lo llamativo de las cifras oficiales es que la recesión no golpeó a la actividad económica en Tucumán. El cobro del impuesto a los Ingresos Brutos sigue representando casi un 70% de la masa de fondos que ingresa al fisco provincial. De allí la necesidad de ampliar la base tributaria con el cobro de tributos a contribuyentes que vienen de otras provincias a adquirir productos en la provincia.
En los últimos dos años y medio, el Poder Ejecutivo ha decidido avanzar sobre la actualización de las valuaciones y replantear la legislación tributaria, incorporando actividades que -hasta hace algunos años- no estaban sujetas a gravámenes. Un dato que revela cuál es la estrategia oficial es la evolución que tuvo la recaudación en el último bienio. En los primeros cinco meses de 2007, el promedio de ingresos mensuales fue de $ 54 millones. En igual período de 2008, la media fue de $ 79 millones. Este año supera los $ 95 millones.
Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, señala que, en los últimos 20 años, las provincias fueron perdiendo participación en la distribución de los recursos fiscales. Mientras en 1988, los 24 distritos argentinos se llevaban el 43,5% de la recaudación nacional, actualmente ese porcentaje no supera del 33%. Los regímenes que se sucedieron con posterioridad a la vigencia de la Ley Nacional 23.548 (de Coparticipación) sólo beneficiaron al Gobierno central, mientras las provincias se resignaron a firmar acuerdos fiscales para el reparto de sumas fijas.
En ese contexto, los gobernadores no pudieron acompañar -mediante la captación de ingresos- el paulatino incremento del gasto público que, en casi un 50%, corresponde al pago de los salarios de los empleados públicos. A su vez, ese gasto se va ajustando con la inflación, con lo que queda poco margen para administrar.
En una charla con LA GACETA, Argañaraz señala que este no es un año para aumentar impuestos, por todo lo impopular que ello implica en tiempos electorales. “Es difícil recaudar lo que se debe a través de las moratorias, más en un país como el nuestro que está en recesión”, observa.
Las cifras
El gobernador José Alperovich viene repitiendo que, mes a mes, llega unos $ 30 millones menos de lo presupuestado por coparticipación. Sin embargo, cree que la recaudación provincial puede alcanzar los $ 100 millones de ingresos mensuales, una cifra que compensaría la caída de recursos fiscales de origen nacional.
Los datos de mayo confirman la tendencia hacia el alza de la recaudación de la Dirección General de Rentas. El propio titular del organismo, Pablo Clavarino, anunció un ingreso mensual de $ 103,1 millones. De esa suma, unos $ 4 millones ingresaron por efecto del cobro de las cuotas de la moratoria que regirá hasta el 31 de agosto próximo. Lo llamativo de las cifras oficiales es que la recesión no golpeó a la actividad económica en Tucumán. El cobro del impuesto a los Ingresos Brutos sigue representando casi un 70% de la masa de fondos que ingresa al fisco provincial. De allí la necesidad de ampliar la base tributaria con el cobro de tributos a contribuyentes que vienen de otras provincias a adquirir productos en la provincia.
En los últimos dos años y medio, el Poder Ejecutivo ha decidido avanzar sobre la actualización de las valuaciones y replantear la legislación tributaria, incorporando actividades que -hasta hace algunos años- no estaban sujetas a gravámenes. Un dato que revela cuál es la estrategia oficial es la evolución que tuvo la recaudación en el último bienio. En los primeros cinco meses de 2007, el promedio de ingresos mensuales fue de $ 54 millones. En igual período de 2008, la media fue de $ 79 millones. Este año supera los $ 95 millones.










