06 Mayo 2009 Seguir en 
Durante 37 minutos no se dignó a mirarlo. Contestó todas las preguntas mirando al Tribunal y segura de lo que decía. Finalmente, cuando la jueza Ana Lía Castillo de Ayusa le dijo que estaba desocupada, Mary Ahumada permaneció sentada en la silla. "¿Puedo hacer una pregunta?", dijo siempre con la vista firme en los jueces. Tal vez por lo sorpresivo del pedido, nadie le contestó. Entonces, la mujer que busca justicia desde el 29 de mayo de 2006 torció la cabeza hacia su derecha, miró a los ojos a Lucas Jesús González y con voz quebrada gimió: "decime, ¿por qué me la mataste?". Fue el momento más emotivo del juicio que se inició ayer, durante el cual se develará el grado de responsabilidad que le cabe a González en la muerte de su ex novia María Fernanda Chaila de un disparo. Ayer, como durante toda la investigación, el "gardelito" afirmó que se trató de un accidente. Y sorprendentemente encontró un aliado en un testigo. Carlos Arrieta, compañero de la víctima, afirmó por primera vez que él forcejeó con González cuando el muchacho discutía con Chaila, y que en esas circunstancias se produjo el tiro mortal. Esta revelación abrió otro capítulo en la historia.











