Un testigo favoreció la estrategia del “gardelito”

El hombre aseguró que él forcejeó con González y que durante la pelea se escapó el tiro que terminó con la vida de la joven en mayo de 2006.

“ESTA ES LA VERDAD”. Carlos Arrieta sorprendió a todos.  LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
“ESTA ES LA VERDAD”. Carlos Arrieta sorprendió a todos. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
06 Mayo 2009

“¿Puede hablar más fuerte? No oigo, y si a eso le sumamos que no veo, la cosa se nos complica”. Las palabras de Carlos Alberto Arrieta sirvieron para distender a quienes asistían al juicio por la muerte de María Fernanda Chaila, que se inició ayer. Pero Arrieta cambió rápidamente las sonrisas por el asombro. El hombre, a casi tres años del crimen de la joven, del que él fue el único testigo presencial, dio una versión distinta de la que había sostenido hasta ahora. Su nueva versión apoya los dichos del único imputado, Lucas Jesús González. En consecuencia, el “gardelito” se retiró satisfecho de la primera audiencia, mientras la preocupación embargaba a los familiares de la víctima.
Chaila fue asesinada de un disparo en la nuca en el edificio en el que ella trabajaba en El Bajo. La fiscala Teresita Marnero, quien instruyó la causa, afirmó que González persiguió a su ex novia escaleras arriba, la tomó de los cabellos y la ejecutó con una pistola calibre 9mm cuando ella estaba indefensa. Por eso imputó al “gardelito” el delito de homicidio calificado por la alevosía.
González declaró tres veces: la primera por escrito, la segunda para ratificar la anterior, y la tercera ayer, durante el juicio. Siempre aseguró que se había tratado de un accidente. “Un hombre se me abalanzó cuando yo seguía a Fernanda y como creí que me quería matar a mi saqué la pistola. En el forcejeo se disparó. Fue un accidente”, dijo las tres veces. Pero ninguna pruebas abonaba sus dichos. Hasta que ayer Arrieta se sentó ante los miembros de la Sala III de la Cámara Penal, Ana Lía Castillo de Ayusa, Marta Cavalloti y Pedro Roldán Vázquez. “Yo estaba abajo cuando con otros compañeros vimos a Fernanda que subía y a este tipo que la seguía. ‘Le está pegando, vamos a defenderla’, me dijo un amigo. Y como yo fui boxeador, la sangre me tiró y lo fui a buscar. Ellos estaban discutiendo en el descanso de la escalera y yo me le abalancé para tirarlo al piso. Ahí él sacó el arma y en eso escuché la explosión y vi que Fernanda se caía”, dijo el hombre, ante los hipnotizados testigos. “¿Y por qué dijo esto recién ahora?”, le preguntó la fiscala de Cámara Marta Jerez de Rivadeneira, advirtiendo que tanto en la Policía como en la Justicia Arrieta había dicho que para cuando él llegó donde estaba la pareja, la joven ya había recibido el disparo. “Tenía miedo. Pero ahora decidí decir la verdad, mi verdad, que es la verdad. Cuando este tipo se fue del Predio Ferial todos empezaron a decir ‘el gardelito la mató’, y yo tuve miedo por mí y por mi familia. Por eso mentí, pero lo que pasó es como lo acabo de contar”, afirmó. “¿Y ahora ya no tiene miedo?”, le repreguntó Jerez de Rivadeneira, a lo que Arrieta inflando el pecho contestó: “no, porque sé que el imputado está preso”. Lo que seguramente el testigo no sabía es que con su declaración apoyaba la estrategia de la defensa y que si se confirma que la muerte de Chaila fue accidental, González estará poco tiempo más en la cárcel. Justamente lo que Arrieta, dijo, no quiere que suceda.

Comentarios