17 Julio 2008 Seguir en 
En una sola oportunidad histórica, desde la recuperación de la democracia en 1983, se produjo una asistencia perfecta en el Senado y, al mismo tiempo, la definición estuvo a punto de quedar en manos del presidente del cuerpo.
Esto ocurrió el 15 de marzo de 1984, cuando el gobierno de Raúl Alfonsín perdió por dos votos (24 a 22) el proyecto de reforma al sistema de elección gremial conocido como “Ley Mucci”, por el nombre del ministro de Trabajo radical Antonio Mucci.
No fue la única particularidad de la sesión de ayer, que tuvo sus protagonistas y devino en consecuencias políticas importantes para algunos de sus miembros:
•A diferencia del debate en la Cámara de Diputados, los senadores fueron enfáticos en los discursos, pero ninguno provocó las emociones que llevan al aplauso, a los insultos y a los puñetazos. La ausencia de barras en los palcos y el fuerte control policial a los ingresos erradicaron de raíz los gestos de entusiasmo y calmó hasta la monotonía a muchos senadores.
•Emilio Rached fue el legislador más esperado y muchos creyeron que iba a rubricar con su ausencia el extremadamente largo silencio que guardó sobre su voto. Ante la incertidumbre que creó su conducta, unos 40 policías y gendarmes se trasladaron hasta su casa en Pinto, en Santiago del Estero, para evitar escraches de sus vecinos, que en su mayoría son sojeros.
•El santafesino Carlos Reutemann estuvo todo el día vestido como productor agropecuario: concurrió al debate con jeans, zapatillas, camisa sin corbata y campera.
•El catamarqueño Ramón Saadi estuvo muy activo, aunque recién habló sobre su intención de voto favorable a las 21. Antes, no sólo estuvo fuera del recinto, sino que en varias ocasiones se ausentó del palacio de las deliberaciones.
•El ex gobernador de Corrientes Raúl Romero Feris anunció que expulsará de su partido a la senadora Isabel Viudes por haber manifestado su voto a favor de las retenciones móviles.
Esto ocurrió el 15 de marzo de 1984, cuando el gobierno de Raúl Alfonsín perdió por dos votos (24 a 22) el proyecto de reforma al sistema de elección gremial conocido como “Ley Mucci”, por el nombre del ministro de Trabajo radical Antonio Mucci.
No fue la única particularidad de la sesión de ayer, que tuvo sus protagonistas y devino en consecuencias políticas importantes para algunos de sus miembros:
•A diferencia del debate en la Cámara de Diputados, los senadores fueron enfáticos en los discursos, pero ninguno provocó las emociones que llevan al aplauso, a los insultos y a los puñetazos. La ausencia de barras en los palcos y el fuerte control policial a los ingresos erradicaron de raíz los gestos de entusiasmo y calmó hasta la monotonía a muchos senadores.
•Emilio Rached fue el legislador más esperado y muchos creyeron que iba a rubricar con su ausencia el extremadamente largo silencio que guardó sobre su voto. Ante la incertidumbre que creó su conducta, unos 40 policías y gendarmes se trasladaron hasta su casa en Pinto, en Santiago del Estero, para evitar escraches de sus vecinos, que en su mayoría son sojeros.
•El santafesino Carlos Reutemann estuvo todo el día vestido como productor agropecuario: concurrió al debate con jeans, zapatillas, camisa sin corbata y campera.
•El catamarqueño Ramón Saadi estuvo muy activo, aunque recién habló sobre su intención de voto favorable a las 21. Antes, no sólo estuvo fuera del recinto, sino que en varias ocasiones se ausentó del palacio de las deliberaciones.
•El ex gobernador de Corrientes Raúl Romero Feris anunció que expulsará de su partido a la senadora Isabel Viudes por haber manifestado su voto a favor de las retenciones móviles.







