El fantasma de la Banelco

Análisis. Por Juan José Domínguez - Redacción LA GACETA.

17 Julio 2008
Pese a que no existió ningún indicio firme, ayer no hubo persona en el Senado que no se haya referido aunque sea someramente a la nueva versión de las coimas, siete años después de la electrizante primera parte que derivó en la renuncia de Carlos "Chacho" Alvarez y en la caída del gobierno de la Alianza.
El fantasma de la Banelco, como denominó un ministro en aquel entonces al instrumento que habría utilizado para lograr la aprobación de la Reforma Laboral, sobrevoló, otra vez, la casa de los padres de la patria.
En la sesión de ayer, todos los ojos se posaron en dos parlamentarios, que estuvieron ausentes durante la mayor parte de la jornada: el radical santiagueño Emilio Rached y, en particular, el peronista catamarqueño Ramón Saadi. Los rumores apuntaron a que si no fue por dinero, algunas posiciones a favor de las retenciones móviles respondieron a acomodamientos políticos. Hasta se dijo que el ex gobernador de Catamarca ocuparía un cargo en la órbita de la administración nacional.
El Gobierno, así, quedó envuelto en un peligroso manto de sospecha. La palabra corrupción, que acompañó a toda la década menemista, se instaló ahora en la era K.
Más allá del resultado de la votación, la crisis con el campo está aún bastante lejos de solucionarse. Las bases agrarias más radicalizadas presionan para volver a efectuar cortes de ruta. Los caminos conducen a la Justicia, a la que los ruralistas pretenden acudir para iniciar acciones contra la Resolución 125. En el país todavía hay muchos nudos por desatar.

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