04 Julio 2008 Seguir en 
París.- A la espera de que llegue hoy a París, Francia celebraba ayer la liberación en Colombia de Ingrid Betancourt, quien cosechó en su segunda patria una solidaridad excepcional, tanto en las altas esferas del Estado como en las más pequeñas aldeas.
En la plaza del Ayuntamiento de París, ciudad que la nombró “ciudadana de honor”, la inscripción “libre” adornaba ayer el retrato gigante de la ex rehén que colgaba en la sede gubernamental.
Varios cientos de personas participaron en una “concentración de felicidad”, organizada por uno de los comités de apoyo a Betancourt, que hizo un llamado para seguir luchando por los otros rehenes.
Ingrid llegará hoy al aeropuerto militar de Villacoublay, cerca de París, donde será recibida por sus familiares y por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, según un comunicado de la presidencia francesa. “El jefe de Estado les recibirá luego en el palacio del Elíseo, junto con miembros de los comités de solidaridad que durante seis años se movilizaron para obtener la liberación de Ingrid Betancourt”, precisó el comunicado.“Los franceses deben prodigarle una recepción triunfal”, agregó.
En una declaración después de su liberación, Betancourt dio las gracias a “la dulce Francia”, donde pasó parte de su vida y donde estudió, y rindió homenaje a todos los que la apoyaron. “Soy colombiana, pero soy francesa; mi corazón está compartido; estaré con ustedes muy pronto. Sueño con estar en Francia”, señaló. También agradeció a la primera dama, Carla Bruni, por su participación en la marcha que se realizó en abril.
Sarkozy, que consideraba esa liberación como una prioridad de su política internacional, expresó el miércoles la alegría de toda Francia, en una intervención televisiva junto con los hijos de la ex rehén, Mellanie y Lorenzo Delloye, y su hermana, Astrid Betancourt.
El acontecimiento ocupó la portada de todos los diarios franceses en circulación, sin excepción, mientras que las radios y los canales de televisión dedicaron emisiones especiales a la liberación.
La prensa destacó sobre todo un éxito personal del presidente colombiano Alvaro Uribe, que al parecer no informó a las autoridades francesas sobre la operación militar, que se efectuó en el más absoluto secreto.
Los dirigentes políticos tanto de izquierda como de derecha saludaron de forma unánime el feliz desenlace. El jefe del Partido Socialista, François Hollande, destacó el papel de la diplomacia francesa, al decir que la liberación de Ingrid se convirtió en una causa que superó “las diferencias, las sensibilidades”.
El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, deseó que no se aproveche políticamente el hecho. “La presión internacional funciona”, sostuvo a su vez la secretaria francesa de Derechos Humanos, Rama Yade. La Federación Internacional de los Comités Ingrid Betancourt, instó a mantener la presión hasta la liberación de todos los rehenes en Colombia. (DPA-Reuter)
En la plaza del Ayuntamiento de París, ciudad que la nombró “ciudadana de honor”, la inscripción “libre” adornaba ayer el retrato gigante de la ex rehén que colgaba en la sede gubernamental.
Varios cientos de personas participaron en una “concentración de felicidad”, organizada por uno de los comités de apoyo a Betancourt, que hizo un llamado para seguir luchando por los otros rehenes.
Ingrid llegará hoy al aeropuerto militar de Villacoublay, cerca de París, donde será recibida por sus familiares y por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, según un comunicado de la presidencia francesa. “El jefe de Estado les recibirá luego en el palacio del Elíseo, junto con miembros de los comités de solidaridad que durante seis años se movilizaron para obtener la liberación de Ingrid Betancourt”, precisó el comunicado.“Los franceses deben prodigarle una recepción triunfal”, agregó.
En una declaración después de su liberación, Betancourt dio las gracias a “la dulce Francia”, donde pasó parte de su vida y donde estudió, y rindió homenaje a todos los que la apoyaron. “Soy colombiana, pero soy francesa; mi corazón está compartido; estaré con ustedes muy pronto. Sueño con estar en Francia”, señaló. También agradeció a la primera dama, Carla Bruni, por su participación en la marcha que se realizó en abril.
Sarkozy, que consideraba esa liberación como una prioridad de su política internacional, expresó el miércoles la alegría de toda Francia, en una intervención televisiva junto con los hijos de la ex rehén, Mellanie y Lorenzo Delloye, y su hermana, Astrid Betancourt.
El acontecimiento ocupó la portada de todos los diarios franceses en circulación, sin excepción, mientras que las radios y los canales de televisión dedicaron emisiones especiales a la liberación.
La prensa destacó sobre todo un éxito personal del presidente colombiano Alvaro Uribe, que al parecer no informó a las autoridades francesas sobre la operación militar, que se efectuó en el más absoluto secreto.
Los dirigentes políticos tanto de izquierda como de derecha saludaron de forma unánime el feliz desenlace. El jefe del Partido Socialista, François Hollande, destacó el papel de la diplomacia francesa, al decir que la liberación de Ingrid se convirtió en una causa que superó “las diferencias, las sensibilidades”.
El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, deseó que no se aproveche políticamente el hecho. “La presión internacional funciona”, sostuvo a su vez la secretaria francesa de Derechos Humanos, Rama Yade. La Federación Internacional de los Comités Ingrid Betancourt, instó a mantener la presión hasta la liberación de todos los rehenes en Colombia. (DPA-Reuter)










