Conmovió a Ingrid la valentía de sus hijos
La ex rehén de las FARC no pudo contener el llanto cuando abrazó a Mellanie y a Lorenzo, quienes esperaban ese momento dentro del avión. Betancourt dijo que está orgullosa de sus hijos porque "dieron una batalla hermosísima" por su libertad. Pedido por los otros cautivos.
04 Julio 2008 Seguir en 
BOGOTA.- La franco-colombiana Ingrid Betancourt se reencontró ayer en Colombia con sus hijos que llegaron desde París, de donde habían partido horas después del espectacular operativo militar que la liberó a ella y a otros 14 rehenes de la guerrilla, y luego convocó a una campaña por la liberación de los demás cautivos de las FARC.
Luego de seis años en la selva colombiana, la ex candidata presidencial no pudo contener las lágrimas en el reencuentro con Mellanie y Lorenzo. Los hijos esperaron a Betancourt dentro del avión, tomados de la mano, según una periodista que viajó en la nave de la presidencia francesa. “Estoy muy orgullosa de ellos que lucharon solitos y dieron una batalla hermosísima por mi libertad”, destacó Betancourt tras abrazarlos y recordar que la última vez que los había visto eran apenas unos niños.
En el Airbus A-319 que llevará hoy a Betancourt a París llegó una delegación de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid Betancourt, el ex esposo de Ingrid, Fabrice Deloye y el canciller francés, Bernard Kouchner.
Pedido a la Argentina
En un mensaje desde la pista de la base aérea militar de Bogotá, Betancourt llamó a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, a restablecer la confianza con el presidente colombiano Alvaro Uribe. Pidió además que junto con otros gobernantes de América Latina, entre los que mencionó a la argentina Cristina Fernández, ayuden a la liberación de los secuestrados, no a fortalecer la guerra en Colombia. Chávez declaró su disposición para ayudar a Bogotá hasta que se libere el último rehén; en cambio, el gobierno de Correa advirtió que no restablecerá las relaciones diplomáticas con Colombia.
El canciller Kouchner agradeció a Uribe y al pueblo colombiano su lucha por la liberación de los rehenes en poder de las FARC, y dijo que París continuará apoyando los esfuerzos por los rehenes que siguen en poder de los rebeldes. “Es un milagro; un momento mágico verla rodeada por su familia; esto no nos impide pensar que otros aún están secuestrados”, resaltó.
Desayuno con naranjas
La ex rehén pasó la primera noche en la casa de su madre, Yolanda Pulecio, en Bogotá, relatando detalles de su secuestro. “Nos enfrascamos en una larga conversación donde nos narró los detalles de su triste cautiverio. Ella quiso desayunar con naranjas, tenía ese antojo”, señaló su esposo Juan Carlos Lecompte. Además, Ingrid visitó la tumba de su padre, que falleció un mes después de haber sido secuestrada, y posteriormente celebró con champaña la libertad junto con sus seres queridos en la residencia de su madre, que se declaró absolutamente feliz, tras haberse opuesto a que Ingrid fuera rescatada en operaciones militares.
Betancourt, de 46 años, fue liberada el miércoles junto con los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, contratistas del Departamento de Defensa de EEUU, y 11 militares y policías colombianos en las selvas del departamento amazónico de Guaviare. Las FARC proponían canjearlos por unos 500 de sus militantes apresados, junto con otros tres políticos y varios uniformados que siguen cautivos.
Según el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, el operativo fue realizado por militares que se infiltraron en el Secretariado (cúpula) de las FARC, y lograron convecer a sus miembros sobre la necesidad de trasladar a los rehenes en helicóptero a la zona donde opera el máximo jefe del grupo, Alfonso Cano, sucesor del líder histórico de las FACR, Manuel Marulanda Vélez. La aeronave del Ejército fue tripulada por personal de Inteligencia, que reportó la captura de dos guerrilleros, incluido “César”, un jefe de las FARC que durante mucho tiempo custodió con mano dura a los secuestrados. (AFP)
Luego de seis años en la selva colombiana, la ex candidata presidencial no pudo contener las lágrimas en el reencuentro con Mellanie y Lorenzo. Los hijos esperaron a Betancourt dentro del avión, tomados de la mano, según una periodista que viajó en la nave de la presidencia francesa. “Estoy muy orgullosa de ellos que lucharon solitos y dieron una batalla hermosísima por mi libertad”, destacó Betancourt tras abrazarlos y recordar que la última vez que los había visto eran apenas unos niños.
En el Airbus A-319 que llevará hoy a Betancourt a París llegó una delegación de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid Betancourt, el ex esposo de Ingrid, Fabrice Deloye y el canciller francés, Bernard Kouchner.
Pedido a la Argentina
En un mensaje desde la pista de la base aérea militar de Bogotá, Betancourt llamó a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, a restablecer la confianza con el presidente colombiano Alvaro Uribe. Pidió además que junto con otros gobernantes de América Latina, entre los que mencionó a la argentina Cristina Fernández, ayuden a la liberación de los secuestrados, no a fortalecer la guerra en Colombia. Chávez declaró su disposición para ayudar a Bogotá hasta que se libere el último rehén; en cambio, el gobierno de Correa advirtió que no restablecerá las relaciones diplomáticas con Colombia.
El canciller Kouchner agradeció a Uribe y al pueblo colombiano su lucha por la liberación de los rehenes en poder de las FARC, y dijo que París continuará apoyando los esfuerzos por los rehenes que siguen en poder de los rebeldes. “Es un milagro; un momento mágico verla rodeada por su familia; esto no nos impide pensar que otros aún están secuestrados”, resaltó.
Desayuno con naranjas
La ex rehén pasó la primera noche en la casa de su madre, Yolanda Pulecio, en Bogotá, relatando detalles de su secuestro. “Nos enfrascamos en una larga conversación donde nos narró los detalles de su triste cautiverio. Ella quiso desayunar con naranjas, tenía ese antojo”, señaló su esposo Juan Carlos Lecompte. Además, Ingrid visitó la tumba de su padre, que falleció un mes después de haber sido secuestrada, y posteriormente celebró con champaña la libertad junto con sus seres queridos en la residencia de su madre, que se declaró absolutamente feliz, tras haberse opuesto a que Ingrid fuera rescatada en operaciones militares.
Betancourt, de 46 años, fue liberada el miércoles junto con los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, contratistas del Departamento de Defensa de EEUU, y 11 militares y policías colombianos en las selvas del departamento amazónico de Guaviare. Las FARC proponían canjearlos por unos 500 de sus militantes apresados, junto con otros tres políticos y varios uniformados que siguen cautivos.
Según el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, el operativo fue realizado por militares que se infiltraron en el Secretariado (cúpula) de las FARC, y lograron convecer a sus miembros sobre la necesidad de trasladar a los rehenes en helicóptero a la zona donde opera el máximo jefe del grupo, Alfonso Cano, sucesor del líder histórico de las FACR, Manuel Marulanda Vélez. La aeronave del Ejército fue tripulada por personal de Inteligencia, que reportó la captura de dos guerrilleros, incluido “César”, un jefe de las FARC que durante mucho tiempo custodió con mano dura a los secuestrados. (AFP)









